25.12.09

¡Esto tenía que contarlo!


El viernes por la tarde me eché una siesta y cuando desperté, comenzaron oficialmente mis vacaciones de Navidad. Me di una ducha y me fui al cine con Dani y Alfonso a ver "Donde viven los monstruos". Spike Jonce es de ese tipo de directores que engañan con facilidad a los adolescentes que quieren sentirse modernos y cultos. A mí me engañó con su primera película, "Cómo ser John Malkovich", pero poco a poco se le ha ido viendo el plumero y se ha mostrado como lo que es, un Julio Medem cualquiera. "Donde viven los monstruos" convierte un cuento infantil de diez páginas en una aburridísima película sobre neurosis de adultos. Para eso ya tenemos a Woody Allen y lo hace (a veces) con más gracia. Después de la peli, tiramos para el Vips, donde había tanta cola que decidimos que no merecía la pena esperar tanto por una cheesecake de Toblerone, y nos fuimos al Burguer King de Gran Vía, que es el mejor Burguer King del mundo porque el chico que saca la basura y le pone el pan a las hamburguesas está buenísimo. Nos pusimos finos, incluso Dani, que es vegetariano, se pidió un menú (aunque se lo pidió por el muñeco que regalaban, la rata-paloma de "Lluvia de albóndigas" y sólo se comió las patatas y el esencial de piña. El resto nos lo zampamos Alfonso y yo, que somos unas gordas). Nos dimos varias vueltas por Chueca, buscando flyers para el Long Play (y cancaneo), y visto que ni había flyers ni chicos guapos, regresamos de nuevo al Burguer (sí, amigas, así de fuerte) para ligar con el que saca la basura. Nos pedimos unos helados, por pedir algo, y redactamos una notita en una servilleta para pedirle al que saca la basura que hiciera una orgía con nosotros. La nota decía algo así como: "Para el chico guapo que saca la basura y pone las hamburguesas en el pan, Hola, nos pareces muy guapo, a qué hora sales, somos tres chicos guapos, divertidos y de mente abierta" Y a continuación le dejamos nuestros teléfonos. Creo que hacía mucho que no me reía tanto, porque le dejamos la nota en el mostrador y salimos corriendo en plan quinceañeras oligofrénicas. Desde fuera no tiene tanta gracia, claro está, y pensaréis que estoy fatal de la cabeza. Vale, lo admito, pero fue divertido, en serio. Obviamente el chico no nos llamó y supongo que a estas alturas todavía es objeto de burla en el Burguer. No sé si regresaremos algún día, puede que si, que en cuanto Dani vuelva de sus vacaciones el 11 de Enero, Alfonso, él y yo regresaremos a seducir definitivamente al chico que saca la basura y huele a lechuga podrida.


Después, regresamos al Long Play, donde por fin conseguimos flyers para el concierto de Jose Galisteo. En el Long Play la media de edad de los maricas es 14 años. Claro está que al estar allí yo la subí de una manera estrepitosa. Ligué con un marica adolescente que llevaba un sombrerito y después con unas maricas adolescentes que llevaban el mismo corte de pelo de Rihanna. En cuanto llegué a casa, creé en facebook la página de fans de "Maricas adolescentes con el corte de pelo de Rihanna" porque se lo merecen. Jose Galisteo cantó a las 3 de la mañana, 3 canciones, en riguroso playback, y se quedó tan a gusto. Alfonso se acercó a él en plan fana-que-acaba sustituyendo a Marilia, y yo preferí quedarme en un discreto segundo plano para mirarle el culo y el paquete al Galisteo, que es lo que realmente me importa de él. Supongo que si su disco lo hubiera sacado OBK no me lo habría comprado ni loco, ni mucho menos hubiera aguantado hasta las 3 de la mañana para verlos hacer playback.


Al día siguiente, cogí el AVE a Málaga. Había dormido 3 horas, pero la juerga había merecido la pena.

 
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