10.3.10
Cereales poco creativos
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: cereales que dan pedos, peliculas ABURRIDAS, pobres de espíritu que se alimentan de protagonismo
9.3.10
Arroz tailandés, porno japonés y una china atropellada en la Plaza Vázquez de Mella
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: insomnio, nuevos relatos, proyectos, zac efron es gay
8.3.10
Domingo: Día del señor (y del brunch)
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: amigas, compras al por mayor, el chico del brunch, gente omnipresente, peliculas malas que son buenas, romper dieta
7.3.10
Maricas de ciudad en Argelia
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: amigas, baoba, comida picante, excursiones
6.3.10
Gerard Butler es EL hombre
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: frikis, ir al inem, LOST, peliculas malas que son buenas, proyectos, tios que tienen pinta de tenerla grande
4.3.10
Pies de monstruo
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: cthulhu, ir al inem, romper dieta
2.3.10
Ponga un planning en su vida
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: los lunes al sol, opossum, planning
1.3.10
¡Soy un mapache!
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: dragon age, el chico del brunch, hay alguien ahi, maxi dia
27.2.10
Marta, Alfonsito, MN y los demás (Ya no tendrás que soportar al imbécil de tu jefe ni un minuto más)
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: amigas, finales felices
26.2.10
Anamor y el sarao de Agatha
A media mañana me llamó Emilio, el representante de Anamor. Ella no había podido venir a Madrid pero él y Paolo, el productor, estaban en la ciudad para cancelar el contrato con la discográfica. Quedamos a las seis en el Hotel que está donde el cine Capitol. Seguí escribiendo la historia de zombies hasta que llegó la hora de irme a casa. En el tren, fui leyendo “The Bride’s Farewell” y avancé un par de capítulos. Ahora está en una feria rural donde todo el mundo le quiere comprar el caballo, y claro, ella entre el cariño que le tiene al caballo y además, que es su único medio de transporte, pues no lo quiere vender. Pero está hecha un asquito y una pordiosera, y el dinero no le vendría mal. Yo no puedo con mi vida, espero que las cosas le empiecen a ir bien pronto a la chica.
Comí un par de kiwis y una taza de cereales, y jugué un rato a “Star Fever Agency”, el juego de facebook. No he caído en la manía de la granja, ni en la de la galleta de la suerte, ni en el juego ese de bolitas, pero el “Star Fever” me encanta, aunque no conozco a nadie que se haya enganchado. Tenía intención de poner el capítulo de esta semana de LOST, pero no me dio tiempo, así que me puse el chaquetón, eché en el bolso el libro de Jorge Magano por si me daba tiempo a ir a la firma de libros, y salí corriendo.
Emilio y Paolo me cayeron fenomenal. Subimos a un salón del hotel y estuvimos hablando largo y tendido del concepto que pretenden dar con Anamor, me pusieron nuevas canciones que ya tiene grabadas, alguna de otros artistas que quieren promocionar en España…Les hablé del tema que estamos componiendo, del fin de Anamor como “cantante latina” y su salto hacia algo más moderno, dirigida a un público más joven. La verdad es que fue una reunión productiva al mismo tiempo que amena, y se me pasó volando. Cuando me vine a dar cuenta, ya eran las ocho, y salí corriendo hasta Fnac a ver si pillaba a Jorge Magano.
Me encontré con Ceci y con Juanfer que iban a Game a comprar un videojuego. Quedamos en vernos más tarde para ir al evento de Agatha Ruiz de la Prada y Piero de Milano para recaudar fondos para Haití. Cuando llegué a Fnac, apenas quedaba nadie. Le pregunté a una chica si había terminado la firma de libros y me dijo que sí, pero entre los que quedaban recogiendo estaba Jorge. Me firmó el libro y estuvimos charlando un rato sobre agentes editoriales y sobre experiencias editoriales infructuosas. La verdad es que me cayó bien, es el típico tío que parece muy serio pero que tiene que ser un cachondo mental. La pena es que William Miller ya se había ido, y me quedé sin que me firmara el dvd de ese clásico del cine de serie B que ya es “Rottweiller”. Al salir, quedé con MN en esperarlo en la puerta para ir a lo de Haití y estuve hablando con Iván, que lo han hecho jefe de su tienda y estaba más feliz que unas castañuelas. Me alegro muchísimo por él. Llegaron Ceci, Juanfer y MN y nos fuimos a un bar de por allí cerca a tomarnos unas cañas y unas tapas. Después fuimos a buscar a Dani y a Antonio a su casa, y tiramos todos para el Oui, en calle Goya.
El Oui es un sitio con mucha clase, algo así como para indies-pijos y a mí me encanta pero me siento muy fuera de lugar porque la gente va muy bien vestida y apenas hay maricas. Hay tíos muy guapos pero que claramente quieren ligar con tías muy guapas. El único marica que había por allí, aparte de nosotros, era un chico que MN decía que se parecía al hijo de Tara, la de la serie de Diablo Cody, pero que a mí me parecía más bien un marica adolescente que se peina como Rihanna. El evento de “Con el corazón por Haiti” estaba organizado por Agatha y por Aperitivo de Milano, que está revolucionando la noche madrileña con su concepto de servir comida en los clubs de baile, que en un principio puede parecer una guarrada, pero a la hora de la verdad está genial, gracias a la organización y a los numerosos camareros. Desde luego, nos quitó el mal sabor de boca que nos dejó el cineshock. Qué diferencia entre unos organizadores y otros… Sin colas, sin esperas, todo bajo control, no faltó comida, ni bebida, ni buen ambiente, ni caras conocidas. Y estaba petadísimo de gente, al ver que SÍ se puede hacer algo de estas características en Madrid, uno vuelve a tener esperanza en salir por la noche. Comimos canapés (cientos de canapés) y comida típica italiana (una lasaña MARAVILLOSA y unos macarrones picantes que estaban para chuparse los dedos) y a eso de las once y media nos fuimos, porque al día siguiente todos teníamos que madrugar para trabajar. Nos perdimos el sushi y los postres, pero para la próxima será. No me vuelvo a perder ni una fiesta que dé Aperitivo di Milano. Eso sí, en futuros eventos, bailamos hasta que salga el sol, que tanto canapé hay que quemarlo de alguna forma.
En la foto: Cósima Ramirez, la divina hija de Agatha.
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: anamor, hay alguien ahi, proyectos, romper dieta, saraos, star fever agency, zombies
25.2.10
Marta, Mister Mundo y las coles de Bruselas
Quedé para comer con Marta, y fuimos a por comida a lo de Doña Antonia. Nos la calentamos en casa. Comimos sopa castellana, salchichas encebolladas y coles de bruselas. Yo nunca como coles de bruselas porque siempre me han dado mucha grima, pero Doña Antonia cocina fenomenalmente y me gustaron muchísimo. A partir de ahora yo también cocinaré coles de bruselas y me inventaré recetas para hacerlas, que yo soy muy de inventarme las recetas. Después, Marta se puso a estudiar en la mesa del salón, que se está preparando unas oposiciones, y yo me puse en mi ordenador a releer viejos relatos, a ver si alguno me daba alguna pista para comenzar una nueva novela. Al final, Marta estudió medio tema y yo no llegué a ninguna conclusión. Cuando llegó MN, trajo la merienda, chucherías y pastelitos de Círculo Rojo y echamos la tarde en armonía, MN y Marta trasteando el ordenador con no sé qué programa que les daba un problema, no entiendo yo mucho de esas cosas de alto nivel, y yo, jugando a un juego de Facebook que se llama “Star Fever Agency”, que me pareció lo máximo y que recomiendo a todo el mundo desde aquí.
Se trata de hacer que un actor a pasar de ser un desconocido a una estrella de cine. Para ello debes comprarle ropa bonita, encargarte de su agenda, que vaya al gimnasio, a clases de interpretación, a terapia (¡¡!!), que acuda a castings, etc, etc, etc… Le haces una agenda para el día siguiente, y al día siguiente Facebook te envía correos de si ha pasado los castings, de si necesita más clase de dicción, o estar más moreno, o más gordo, lo que sea…Eché un rato muy divertido, y puede invertir el dinero del que dispone la agencia para contratar a un solo actor o a varios. Yo tengo por el momento a dos. A una rubia en plan Scarlett Johansson choni a la que le he comprado unos vestidos y unos tacones muy elegantes, para que deje de ser una choni, y un guaperas que me da un poco igual pero que era barato y es bueno tener un chico en catálogo, porque castings de chicos habrá. Luego hay un ranking general de popularidad, donde puedes ver en qué puesto está tu actor con respecto al resto de usuarios de facebook. Vale, PARO YA.
MN llamó a la pizzería Carioca y pidió empanadillas y pizza de jamón serrano, porque Marta no come nada que sea de color blanco, y la pizza Carioca tiene salsa de color blanca. Lo de no comer blanco nunca le he preguntado por qué es. El próximo día le pregunto sin falta. Vimos un rato de “Mira quién baila”. Edurne habla como si fuera andaluza, pero es de Las Rozas. El Mister Mundo me parece follable no, lo siguiente. Para comerle el culo y no parar. A Marta no le gustó, no entiendo el gusto de las mujeres. Luego dicen que Mel Gibson o Robert Reford son guapos (¿perdón?) También vimos bailar a Belén Esteban y MN está supersensibilizado con la nariz que le han dejado y se pregunta continuamente cuándo se la van a poner bien. Yo si fuera ella, no me la tocaría más, a ver si va a acabar como Michael Jackson. Marta se fue antes de que se quedara sin autobús y yo ya me fui a la cama, a continuar con la historia de “The Bride’s Farewell”, pero no leí nada porque tenía TANTO sueño que me quedé frito al momento.
Planes pendientes para lo que queda de semana: Anamor viene a Madrid, Jorge Magano firma libros en Fnac Callao y estará con él William Miller, Brunch de los domingos, Percy Jackson e Iván dijo que montaría una comida con Daniel Diges, que es amigo de Roque. ¡Espero que sea este fin de semana!
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: amigas, romper dieta, star fever agency, tios que tienen pinta de tenerla grande
24.2.10
Si sólo queda en mi dolor y vida, ay amor no me dejes vivir
En el trabajo todo sigue igual. De hecho, es como si estuviera reviviendo el mes de Enero. Justo estoy leyendo “The Bride’s Farewell” en el que la hija de un predicador huye de su vida acomodada pero llena de violencia, abusos e imposiciones sociales. Se monta en un caballo y nada, echa a correr sin más ni más. Acaba como una pordiosera, claro está, siendo confundida con una gitana y humillada por la clase alta a la que ella perteneció. Imagino como sería huír, sin más ni más, sin finiquito, sin decir adiós, simplemente desaparecer y que te llamen y al no coger el teléfono, piensen que te has muerto. Pero eso no va a pasar, porque nadie quiere ser un indigente ni que lo confundan con un gitano. Nos educan para que aspiremos a tenerlo todo, que no nos quedemos a medias. Quizás de ahí vengan luego tantos traumas y tanta sensación de vacío.
Cuando llegué a casa, comí unos nuggets y me puse a ver porno. Quería hacer algo productivo, pero estaba muy cansado y tan sólo me apetecía echarme en la cama y ver porno. Me quedé dormido durante media hora más o menos y cuando me desperté, me tomé un batido de fresa porque tenía la sensación de azúcar baja. Debería ir al médico, es una sensación horrible, me da mareo, siento que me muero y que no puedo mover ningún músculo, sudo mucho y lo único que me apetece es comer azúcar. Comería azúcar a puñados si fuera lo único que hubiera. Hablé con MN y le pedí que me trajera un gofre. En mi familia casi todo el mundo tiene diabetes, no he hecho recuento pero son muchos, y ya hemos tenido varios dramas debido a ello. Dicen que provoca ceguera y locura. A un tío mío le han amputado las dos piernas. Me da mucho miedo haber heredado el tesoro familiar, pero cuando me hago análisis, me dicen que está todo bien. ¿Por qué no lo detectan cuando dono sangre, por ejemplo? Debería ir en serio al médico, explicarle todo y que me hicieran unas pruebas más en profundidad, pero claro, soy así de cobarde para todo. ¡Si no me atrevo a hablar con mi jefa para preguntarle qué diablos pasa con mi trabajo! Tampoco fui capaz de darle el pésame a una chica de mi trabajo a la que se le ha muerto la madre, llevo fatal lo de que se muera la gente y no pude decirle lo mucho que lo sentía, ni ofrecerle mi ayuda. Sólo me quedé mirándola con cara de bobo cuando íbamos en el tren, y cuando se bajó en su parada, me eché a llorar.
MN me trajo el gofre, calentito y con chocolate, y me lo comí como merienda-cena. Después jugué un rato a la consola para desbloquear logros de “Mass Effect” pero fue mínimo, ni un cuarto de hora, porque no me podía concentrar y me mataban cada cinco segundos. Tampoco me apetecía leer ni ver la tele ni películas ni hablar con nadie, así que en cuanto llegó Unai, recordemos que se queda toda la semana en casa, me metí en la cama a intentar dormir. Pero no pude quedarme dormido y me cabreé conmigo y con toda la humanidad, porque es ya lo único que me faltaba, tener insomnio.
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: diserto, gofres de 2000 calorias, panico, proyectos
23.2.10
La preseleccion de Eurovision
MN y yo fuimos hasta el Rodilla de Ópera donde habíamos quedado con Dani y con Alfonso para comprar sándwiches y después tirar para la casa, a ver la gala. Así lo hicimos, y como teníamos códigos de 2x1 a cascoporrillos, compramos mogollón de sándwiches de todos los sabores. Prácticamente dejamos el Rodilla sin un solo sándwich. Cuando llegamos a la casa, Unai nos estaba esperando en la puerta, y subimos. Yo estaba atacado, qué nervios y qué emoción. La gala tenía guión de Abel Arana, lo que era un aliciente porque así podríamos echarle la culpa de todas las barbaridades que dijera Anne Igartiburu y porque al mismo tiempo me daba la esperanza de que sería divertida y no un tostonazo interminable como otros años.
La gala fue un tópico tras tópico, pero lo pasamos genial comentándola y dando puntuaciones a cada uno de los participantes. Las primeras fueron Venus, unas de mis favoritas, pero salieron solas al escenario, sin coristas ni bailarines ni fuegos artificiales, lo que dejó la actuación un tanto sosina. Eso sí, comparadas con otros (Samuel y Patricia, Fran Dieli o Lorena) estuvieron muy bien. Ainhoa, que había dicho que su actuación abogaría por el “menos es más”, salió hecha una mamarracha, en plan “soy gótica, viuda negra, llevo arpas, violines y a Maria Antonieta y en mi año no pude ir a Eurovisión porque tenía un problema en la garganta”. Lo que tenía era una mierda de canción, nadie la votó y por eso no fue. Ah mira, lo mismo que le ha pasado este año. Jose Galisteo, por muy bueno que esté, cantó fatal, se cargó la canción, que era una de las mejores. Me recordó a Enrique Iglesias en un capítulo de South Park. Qué pena ser tan guapo y tener tan poco talento. Eso sí, yo seguiré siendo fan suyo, comprándome sus discos y acudiendo a sus conciertos siempre y cuando siga haciéndose fotos sexys, que es lo único que importa. John Cobra, más allá de su actuación que dentro de lo que cabe tampoco se puede decir que fuera peor que la de otros, la verdad, se puso superchungo a decir que le comieran la polla y a cogerse el paquete. A su lado, su mujer Carol, aguantaba el chaparrón y miraba mal a Anne cada vez que ésta intentaba tranquilizar a su hombre llamándole “Cariño”. Anne después se puso chunga a la hora de decir los votos del público, pero supongo que a esa hora TVE ya había mandado al Cobra de vuelta a su pueblo. Coral fue muy travesti, como era de esperar. Su actuación será imitada mientras existan las travestis en las celebraciones del Orgullo Gay. La canción a mí me resulta pesada y aburrida, muy de 1997, aunque entiendo que tenga su público. Y claro, ganó Daniel Diges. Poco a poco se ha ido convirtiendo en mi favorito, aunque al principio me descolocaba un poco el rollo “musical a lo Tim Burton” que llevaba. Al ver la actuación, me enamoré del todo de su propuesta, y cuando Anne lo nombró ganador, me alegré muchísimo y me oyeron aplaudir hasta los vecinos del cuarto. En alguna realidad paralela, a lo sexta temporada de LOST, Daniel Diges es mi novio. En otra, lo es el Doctor Who y en otra, Ted Colunga. Pero bueno, la verdad que si tuviera que elegir, me quedaría con la realidad que me ha tocado vivir.
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: eurovision, fito paez, gofres de 2000 calorias
22.2.10
Las Grecas rumbo a Río
A pesar de mi estado, me arrastré hasta Gran Vía, donde habíamos quedado para tomar el brunch. MN se quedó en casa porque no tenía el cuerpo para brunch. Alfonso y Dani habían trasnochado porque habían estado de marcha en el Elástico. El chico del brunch también tenía cara de haber tenido una noche movidita. Creo que nunca me ha costado tanto comerme la quiche, pensaba que me moría. Después de dar un breve paseo por Fnac, regresé a casa y me eché una merecida siesta. Cuando me levanté, un poco mejor pero para nada completamente recuperado, vi el capítulo que tenía pendiente de “Hay alguien ahí” que resultó ser uno de los mejores capítulos de la serie, e hice la comida para MN para el día siguiente. Vi unos minutos de “El secreto de la pirámide”, pero ante la perspectiva de película demasiado larga para mis cansadas neuronas, la quité esperando verla un día que esté más espabilado.
Leí tres o cuatro capitulillos y me quedé dormido. Escuché que había llegado Unai, que se va a quedar en casa mientras le dan su piso el día 1. No me levanté para saludar no porque sea maleducado, sino porque estaba medio muerto en la cama. De hecho, hacía mucho que no estaba tan necesitado de dormir, y estoy seguro de que si no hubiera sido por el despertador, hubiera sido capaz de dormir catorce o quince horas.
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: amigas, como las grecas, el chico del brunch, hay alguien ahi, libros, si roberta marrero tiene una etiqueta karl burton tambien debe tener una
20.2.10
Madrid no gira alrededor de los pobres de espíritu
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: amigas, el chico que no miraba a los ojos, mass effect, pobres de espíritu que se alimentan de protagonismo
19.2.10
Atorado
Por la mañana estuve formando, a pesar de que oficialmente ya no soy formador desde hace meses, para hacerle el favor a una compañera. No di pie con bola durante la charla, nunca me he atorado tanto al hablar ni me he quedado tantas veces en blanco. Por momentos quería echarme a llorar. Al final conseguí acabar la formación sin hundirme del todo, pero puedo decir que fue la más terrible que he dado en mi vida. Al llegar a Príncipe Pío, caminé sin rumbo hasta llegar al centro, y una vez en el centro, caminé de nuevo hasta casa. Comí tostas con untables variados, de pie, frente a la nevera abierta, y me llamó MN para decirme que habían quedado para ir a comprar el dvd de Mónica del Raval. Le dije que pasaba de todo y me eché en el sofá a no hacer nada. Al cabo de unos minutos, pensé que perdía el tiempo mirando al techo, así que me puse el chaquetón y fui a buscar a MN para unirme al plan. No lo pude pillar a tiempo donde había quedado con Iván, así que caminé hasta Fnac, donde me encontré con Dani en la puerta. Allí esperamos a Alfonso, a MN y a Iván, y por fin compramos la película que tanto tiempo llevamos esperando.
Puedo decir con toda seguridad que nunca me he reído tanto en un cine como cuando fuimos a ver “Mónica del Raval”. Es un documental sobre una prostituta de Barcelona, que tiene mil y una historias para contar. Llevamos meses comentando las anécdotas de Mónica, y es necesario tenerlas en dvd para aprendernos cada frase y cada batallita. Está la del día que tuvo que elegir entre follar con un cliente negro, que olía fatal, o comer pisto, y eligió cumplir con el trabajo y luego al día siguiente el pisto ya no valía nada, y está la del señor que estaba enamorado de ella y murió, y ella se arrepiente de no haberse casado con él porque descubrió que estaba forrado. ¡Hay tantas! Desde aquí recomiendo este dvd a todo el mundo, y cuesta 11.95€, que no es dinero.
MN se fue a la filmoteca con Unai para ver unos cortos de David Lynch (me temo que esta es la frase más pretenciosa que he escrito JAMÁS) y Dani se fue al gimnasio. Yo como paso de esas cosas porque soy más de “Una conejita en el campus” y de no hacer ejercicio ni para correr detrás del autobús, me fui a dar un paseo por la Gran Vía con Alfonso e Iván. A Iván lo recogió su novio en coche, que la verdad que como ni le vimos la cara, bien podía ser un secuestrador y en estos momentos Iván estar en un zulo siendo fotografiado con un periódico en la mano, como Melody (la hija de Kimera, no la de “Esa música arriba, por favor”). Me fui con Alfonso al Rodillas de Sol a tomarnos unas coca colas light, por esto de la dieta. Alfonso se está quedando muy delgado y guapo, Dani también, he de decirlo para ser justo. Ahora sólo queda que yo me ponga en serio y no me de atracones de tostas con paté La Piara. Estuvimos hablando de olores corporales, de cojos con pollones, de “Hay alguien ahí”, de Anabel Gemio, de lo que nos hace felices y de lo que nos pone tristes, y de nuestras perspectivas de futuro. Después de nuestra charla, me sentí un poquito mejor. Regresé a casa y llovía. MN llegó minutos después. Recogimos la casa e hice la comida para que se llevara al trabajo al día siguiente. En la tele no había nada interesante, así que no tardé mucho en meterme en la cama. Estaba muy cansado. Mucho.
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: amigas, diserto, peliculas malas que son buenas
18.2.10
Dando lo mejor que llevamos dentro
En mi casa, estuve jugando a Mass Effect, que ya lo estoy acabando, limpié la cocina, recogí la habitación y el salón, y cuando llegó MN hice la cena. Mientras tanto, vimos el episodio semanal de Perdidos. Dani y Patri me habían puesto en el muro de Facebook que era un mierdón de episodio, pero a nosotros nos encantó. No quiero destripar nada, pero es uno de esos episodios clave en la serie. Yo creo que Dani y Patri han visto otro, porque no puede ser que se refirieran a este gran momento de Perdidos como “Lo mejor para el insomnio”. Los que dicen que la sexta temporada de Perdidos está siendo aburrida son unos pobres de espíritu. Estuve jugando un rato a “Mass Effect” mientras MN hacía un puré de patatas para acompañar la carne. En “Mass Effect” desbloqueé una escena de sexo y conseguí llevarme al catre a la soldado Ashley. Se le ve el culo y media teta, pero al protagonista no se le ve nada, qué pena. Habrá que esperar a “Dragon Age” para desbloquear escenas de sexo gay. Conseguí un logro que se llama “Amante”. Toma ya. “Mass Effect” es como una soap opera espacial, me encanta.
Cenamos como reyes y comenzamos a ver “Mira quién baila”, aunque duré unos diez minutos porque me entró mucho sueño. Qué guapo es el Mister Mundo que participa en el concurso. Me metí en la cama y se me había pasado el sueño, a veces ni yo mismo me entiendo, la verdad, así que me puse a leer “El chico que no miraba a los ojos”. Hace unos meses comencé a escribir una novelita lésbica llamada “Algo ocurre en Santa Marta”, novelita que nunca terminaré porque me he prometido no volver a escribir nada presionado por el si va a gustar o no, o enfocado hacia un fin comercial. Bien, la cosa es que la clave de “El chico que no miraba a los ojos” es exactamente la misma que la de “Santa Marta”, y ya no sólo la clave…si a ello añadimos que “El chico que…” está ambientando en un seminario y “Santa Marta” lo está en una residencia de monjas… En fin, que en cierta manera el autor de la novela de “Hay alguien ahí” y yo tenemos telepatía. Justo antes de quedarme dormido, hice un esquema mental bastante acertado de lo que quiero que sea mi próxima novela. Me dieron ganas de levantarme para apuntarlo en una libreta, pero ya me había entrado el sueño de nuevo y no quería espabilarme otra vez, así que lo dejé para otro momento.
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: frikis, LOST, mass effect, proyectos
17.2.10
Como el maestro Yoda
Cuando llegué a casa me hice una paella, me dio por ahí, así que comí tardísimo pero a gusto. Quise echarme una siesta pero en su lugar me puse nervioso y llamé al editor al que le había enviado “R”. Es que a mí a pesado no me gana nadie. Me atendió su secretaria y me dijo que llamara por la mañana. Entonces me puse a recoger la casa, a ordenar dvds y a hacer una lista Excel de todas las películas que tengo. Cuando iba por 200, y acababa de comenzar, llegó MN y nos fuimos al Maxi Día a hacer la compra semanal. Intenté comprar comida sana como carne de ternera, kiwis, plátanos y cositas así como de madre, aunque por supuesto cayeron chucherías de todo tipo porque con MN es imposible no comprar chucherías. Con él tengo que tener doble fuerza de voluntad si no quiero engordar. Más de una vez he pensado que lo ideal sería tener dos armarios, uno con su comida y otro con la mía, pero al final nunca lo llevo a cabo porque tampoco es plan.
Estuve jugando a “Mass Effect” hasta que acabé un par de misiones secundarias y puse “Gran Hermano: El reencuentro”. No está siendo el GRAN evento del año, como yo siempre había soñado, pero más o menos cumple lo que promete. Pensaba hacer la cena, pero MN pidió un arroz Carioca a la Pizzeria Carioca y yo ante eso no sé decir que no. No vino el pizzero tío bueno, sino un señor mayor muy simpático y amable. El arroz me sentó fatal al estómago, en mucho tiempo no quiero probar nada que lleve salsa Carioca. Es una pena porque está buenísima pero pasa lo que pasa, que al final acabo aborreciendo las cosas buenísimas por saturación. Lo mismo me pasó con los Doritos en el año 2001 y estuve sin comerlos hasta el 2006, pero en aquella ocasión fue muy heavy, vomité Doritos por la nariz LITERALMENTE, y lo pasé fatal.
En cuanto he llegado a la oficina esta mañana he llamado a la editorial que me ha recomendado el agente, y en cuanto he dicho que llamo de su parte, me han pasado directamente con el director. Yo he sacado toda mi asertividad y he estado majísimo. Ya ha recibido la novela (¡bien!) y sólo me ha dicho que tenga paciencia, que tardará en responderme. “Paciencia tendré” le he respondido yo. Y es que cuando estoy nervioso, hablo como el maestro Yoda. Luego he recibido un correo del agente preguntándome qué tal ha ido todo. Conteniendo la respiración estoy, no vaya a ser que de hacer mucho ruido, la cosa salga mal.
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: jelly beans, pro, romper dieta, ser infiel a tu supermercado
16.2.10
Parte de tu mundo
Cuando llegué a casa me hice unos tortellini con una nueva receta que me inventé sobre la marcha. Mezclé una lata de paté de atún con tomate, gambas y vino y cocí los tortellini en la mezcla, no en agua. Luego los aparté sin colarlos, y estaban buenos no, buenísimos. Aparte de comer y de ver porno no me apetecía nada más en el mundo, ni jugar a la consola (que ya es grave) así que me quedé dormido hasta que llegó MN del trabajo. Me desperté sudando mucho y con los ojos muy rojos, me encontraba fatal, pero poco a poco se me fue pasando y me animé jugando a “SAMBA DE AMIGO” mientras MN trasteaba el Ubuntu. El “SAMBA DE AMIGO” tiene un control horroroso, falla muchísimo (la wii no era lo que prometía al principio), pero al menos es muy divertido. Tocando las maracas se me pasaron las penas. Puse “El coleccionista”, que es una película que vi varias veces de pequeño porque la echaban a menudo cuando sólo existía la primera cadena. MN me dijo que por eso yo tenía una mente enfermiza y me sentó fatal, pero decidí pasar del tema y no pelear porque bastantes irritaciones había tenido ya por el momento. “El coleccionista” es una película muy buena, sobre un hombre que secuestra a una mujer, no para violarla ni para pedir rescate, sino porque él es un inadaptado social, un acomplejado, y ella pertenece a un “mundo estupendo” al que él por una parte quiere pertenecer y por el que, por otra parte, siente un tremendo odio. Al poseerla a ella, de cierta manera posee un trozo de ese mundo. Así mismo colecciona mariposas, así es capaz de parar el tiempo ante sus ojos y poseer la belleza de las mariposas sin que se marchiten o escapen. A MN, que estaba bastante reacio a verla, le gustó, entendió que no es una película de terror ni nada parecido. La escena donde en un momento Terence Stamp pone a parir a Salinger y a Picasso es sublime. Me acosté bastante tarde para lo que suelo ser yo, pero ya va siendo hora de disfrutar de cada hora del día sin sentirme atado al trabajo. Soñé con la gala de Eurovisión y eso es buena señal. Si hubiera soñado con externalizaciones, oficinas ajenas y jefas, no lo hubiera soportado.
* Roberto J. Carrasco Calvente
Etiquetas: panico, peliculas buenas que son mejores, romper dieta, samba de amigo
15.2.10
Skaters
A la mañana siguiente fui con Alfonso al Daily Price y me compré algunas películas (“King Kong” de Peter Jackson, “El coleccionista” de William Wyler , “Círculo de terror” de David De Coteau, “Ken Park” de Larry Clark y un dvd con cuatro o cinco episodios de la versión animada que hizo Hayao Miyazaki de “Sherlock Holmes”) y el “SAMBA DE AMIGO” para Wii, con cuatro maracas (imprescindible en la inminente fiesta “Britney Rumbo a Río”). Fui a casa de Alfonso para dejar todas las compras (la caja del “SAMBA DE AMIGO” es muy poco práctica para pasear con ella por Madrid durante todo el día) y caminamos hacia Gran Vía, donde habíamos quedado con MN para comer. Fuimos al Fridays y puedo decir que fue la comida más deliciosa que jamás he probado en este restaurante. Yo no sé cómo lo hacen pero se superan. Todos comimos estupendamente, no dejamos nada en el plato y pedimos incluso postre. ¿Alguien ha dicho dieta? Después de comer, a punto de reventar, MN se fue a casa y Alfonso y yo nos dimos un paseo, fui a recoger mis compras a su piso y pasamos la tarde charlando y muertos de la risa. Creo que al final va a ser que sí que existe la risoterapia, pero a mí no me hace reír Tricicle, a mí me hacen reír mis amigos. Cuando regresé al calor del hogar, probé el “SAMBA DE AMIGO” y vimos “Kika”, que me apetecía desde hacía días, bajo la manta. “Kika” una de las películas peor consideradas de Pedro Almodóvar, pero a mí me gusta muchísimo. En ella salen Andrea Caracortada, Polvazo, Juana, y la propia Kika, claro está. Deberían haber hecho una serie y no una película. Siempre que la veo le recuerdo a MN que la gente se quejó muchísimo en su momento porque decían que la escena en la que Polvazo (¿O es Paul Bazo?) viola a Kika frivolizaba el tema de las violaciones. La gente tiene sentido del humor CERO. A este paso, acabamos haciendo películas con escenarios negros y señales de tiza en el suelo, para no herir la sensibilidad de nadie. Ah no, que eso ya lo ha hecho Lars Von Trier en “Dogville”.
El domingo, por supuesto, fuimos al Brunch. En esta ocasión Dani no vino pero sí que vino Iván. A Iván tampoco le gustó el chico del brunch y dijo que era un “Keanu Reeves venido a menos”. Nos regaló dos trozos de tarta de fresa que a pesar de que ya no me cabía nada, engullí con placer infinito. Tras el Brunch, dimos nuestro paseo dominical hasta Fnac. MN me regaló el dvd de “El secreto de la pirámide”, la del joven Sherlock Holmes. Es la típica película que algún día le pondré a mis sobrinos cuando ya tengan edad para divertirse con películas de aventuras y sectas satánicas.
Una vez en la casa, MN hizo el tradicional té Earl Grey de los domingos por la tarde y nos lo bebimos mientras él trasteaba el Ubuntu, que es un sistema operativo así como muy underground que él usa ahora, y yo jugaba a “Mass Effect”. Cuando comencé a marearme de tanta odisea espacial, me eché en la cama a ver el capítulo semanal de “Hay alguien ahí”. Le queda poco a la serie, no estoy seguro de cuánto, pero todas las tramas comienzan a cerrarse poco a poco. Eso sí, Marina Salas cada vez pinta menos y me da pena, porque como siempre digo, es la mejor actriz de next-generation. Espero que su personaje recobre protagonismo y acabe formando parte del (espero) apoteósico final.
Regresé al salón y puse “Ken Park”. Larry Clark es uno de mis directores favoritos, y esta película es un manifiesto de su cine, un batiburrillo de historias protagonizadas por adolescentes que viven de lleno, sin ellos quizás ser conscientes, en una permanente angustia existencial, tan sólo calmada por el sexo, las drogas y el skate. El entorno (sus padres, vecindarios, educación…) tampoco ayuda mucho. Y Larry Clark no se mete en juzgar ni en mostrarnos buenos ni malos, parece que simplemente planta la cámara en la vida de estos chicos y punto. Estuve TODA la película con el corazón en un puño, se me hizo cortísima y contuve la respiración en tantas ocasiones que ya ni recuerdo. Yo cuando una película me hace llorar de tristeza, llorar de la risa o me provoca el dejar de respirar, la tengo que calificar de Excelente. “Ken Park” es excelente. No creo que las vidas de la mayoría de la gente difiera mucho de las vidas de estos skaters. Claro, cada uno suple su angustia existencial como puede, o como sabe. Me pregunto si la solución no sería rebelarse y matar al bicho interior que nos hace sentirnos continuamente insatisfechos. Algo así es lo que intentan hacer los Hare Krishnas, aunque no me apetece nada acabar convertido en uno de ellos. Tiene que haber otras salidas.
* Roberto J. Carrasco Calvente
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