10.3.10

Cereales poco creativos


Como apenas había podido dormir durante la noche, me levanté tarde y perrísimo. Estuve más o menos vagueando toda la mañana y al mediodía me puse a ver "The lovely bones", la última de Peter Jackson. Como ya he dicho en ocasiones anteriores, es uno de mis directores favoritos a pesar del bache que supuso en su carrera "El señor de los anillos". Con "The lovely bones" yo esperaba que volviera al "realismo mágico" de "Criaturas celestiales" al igual que Sam Raimi había conseguido volver a sus orígenes en el 2009. Pero no. No pude ver más de cuarenta minutos... Es ABURRIDA, pretenciosa, ñoña...¿Dónde estás Peter Jackson? ¡Si te perdoné lo de ELSD cuando hiciste aquel King Kong tan divertido! Quité la peli y me puse a hacer el menú semanal. Así luego es más fácil hacer la lista de la compra, ya lo sabéis.

Me agregó al messenger un antiguo amigo de Málaga al que hace siglos que no veo. Estuvimos hablando durante toda la tarde sobre cómo nos había tratado la vida a unos y a otros. Al final, sorprendentemente no somos los que peor hemos acabado. Me dio mucha alegría reencontrarlo, la verdad, y espero quedar con él para tomar un café próximamente. A pesar de que casi una década nos ha cambiado, estoy seguro de que ahora tenemos más cosas en común que cuando éramos unos post-adolescentes.

Esperé a que llegara MN para que fuéramos al Día juntos, pero vino muy cansado así que fui solo. Hice la compra y no caí en la tentación de los Maltesers, pero sí en la de los Munchies Choco, la versión "Día" de los Quaker de chocolate. Llevo diez años esperando a que el Día los copie. Los Quaker cuestan 4 euros y los del Día 1.75 !!! Así que me compré dos paquetes y nada más llegar a casa me comí casi medio. Eso sí, mi estómago no digiere bien la avena porque, al igual que con los Quaker, me puse malísimo. ¡Pero me da igual, están TAN ricos! Eso sí, intentaré no caer en la tentación muy a menudo porque una caja de "Munchies Choco" tiene 1200 calorías... (y 24 horas después de comprarlas, os adelanto que ya me he zampado una y media)

Hice de cenar para MN un atún en tempura con una pinta buenísima, pero como tenía el estómago revuelto por la avena, yo no comí nada. Vimos un rato Gran Hermano, que está resultando ser un rollo. ¡Tantos años esperando un GH All Stars y hay que ver cómo se cargan las ideas! ¡El mundo de la televisión está lleno de gente tan poco creativa! En el mundo de los cereales se puede permitir (incluso se agradece) pero en la televisión no lo entiendo... A las once y media comenzó el episodio de "Hay alguien ahí". Estuve a punto de quedarme frito pero aguanté como un campeón. ¿Por qué mueren tantos personajes principales en esta serie? A este paso, se va a quedar la fantasma más sola que la una. No me gusta que los guionistas se vayan cargando a los personajes así como así. No es necesario. Parece que es que se han quedado sin golpes de efecto y la única manera de sorprender al espectador es matando a los protagonistas. Son unos pobres de espíritu los guionistas que hacen ese tipo de cosas.

Alfonso me recordó, porque mi memoria es MUY limitada, que el niño de "Déjame entrar" hace lo mismo que Damián, el chico del que os hablaba ayer. Mierda, pues ya no escribo la novela. Siempre que me pasa algo así, y sé que me repito pero es que me gusta contarlo, me acuerdo de Blossom. De cuando en el colegio le mandaron componer una canción y ella compuso "I got you babe" de Cher. Luego me quejo de la gente que no es creativa jajaja Bueno,yo lo soy y mucho, pero tengo muy mala memoria y tiendo a caer en el plagio involuntario.

9.3.10

Arroz tailandés, porno japonés y una china atropellada en la Plaza Vázquez de Mella


Me levanté temprano e incorporé a mi planning una nueva rutina: ver un episodio de "El osito Misha" mientras desayuno. El osito ruso y su familia llegan a un pueblo que ha estado incomunicado durante diez años, dispuestos a implantar "novedades" como la bicicleta o el teléfono. Era una serie que quería decirle al mundo "Ey, somos rusos y abiertos de mente, vamos a celebrar las mejores Olimpiadas que se han celebrado jamás". A mí me parece muy entrañable y es que todo lo que venga del país de las TATU me fascina, y si además tenemos en cuenta que la producción de la serie realmente es japonesa, pues motivo de más para que la considere la mejor opción para ver mientras me como mis cereales.

Estuve hablando con Patri a través de Facebook y en un arrebato compré un billete de tren para ir a verla a Andorra el día 19, que es su cumpleaños. ¡Qué ganas de ir de compras y Spas! Patri es mi mejor amiga desde hace muchos, muchísimos años pero nunca he ido a verla a Andorra, siempre espero a que ella baje a Madrid a verme y tampoco es justo. Ahora que tengo tiempo y dinero espero que Andorra se convierta en uno de mis destinos habituales.

Limpié la casa y comencé un nuevo relato sobre un chico que atropella a una chica con una moto en la plaza Vázquez de Mella. Es más un ejercicio por experimentar con voces y estilos que otra cosa, pero me quedó bastante divertido. No tenía ganas de comer, así que me eché en el sofá a ver "Spectacular!", la película de Nolan Gerard Funk. Es un plagio descarado de la serie "Glee" y por eso me ha conquistado. Me gustan los productos oportunistas que salen a la sombra de los éxitos, no lo puedo evitar. Nolan es mucho más guapo en movimiento que en las fotos, y tiene un toque muy sexy, no me extraña que fuera stripper. Me gustó tanto que cuando terminó, me vi los extras del dvd, cosa que he hecho una o ninguna vez en mi vida. De hecho, el domingo lo había hablado con Dani, que quién cojones verá los extras de los dvds porque son LA pereza. Pues mira por donde, me vi el "Cómo se hizo Spectacular", el "Videodiario de Spectacular", el ranking de "5 cosas que has de tener si quieres montar un coro" y el "aprende los pasos de baile de Spectacular". Nolan enseñando a bailar, en chandal y sin ropa interior no tiene precio. Me gusta cómo Nickelodeon cuida a su público gay, no son como en Disney, que nunca nos dan carnaza y aún no le hemos visto el ciruelo a Zach Efron.

Eché la tarde escribiendo un par de relatos más. Me habían caído bien los chicos del atropello y me pregunté de dónde vendrían. De dónde viene él, a toda hostia en una moto obviamente robada (porque aparentemente no tiene edad para conducirla) y de dónde viene ella, una china que parece estar medio ida en todo momento. Escribí un relato para él y otro para ella, y me supo a poco. Llegaron MN y Unai, así que interrumpí la escritura. Al rato se fueron a dar una vuelta a Fnac, pero yo preferí quedarme en casa. Ya no pude volver a concentrarme con los relatos, así que estuve navegando por internet (F5 F5 F5 inicio perfil inicio perfil F5) y haciendo la comida para el día siguiente. Había pensado pedir comida Thai pero cuando llegó MN, ya había comido en McDonalds. No quise quedarme con el antojo y la pedí de todas formas. Claro está, no pude comerme ni la mitad de la mitad de la mitad ¡pero estaba tan rica que si hubiera tenido sitio en el estómago me la hubiera zampado toda! Para rematar la noche oriental, puse "AV (Adult Video)", una película china sobre unos estudiantes que sueñan con tirarse a una actriz porno japonesa y preparan un rodaje falso de una película y piden una subvención a jóvenes empresarios para poder contratarla. Por una parte tiene cosas buenas, como el reflejo de la vida de los jóvenes en China y algunos toques de humor, pero en general es bastante flojita, demasiado ingenua y simplona en su desarrollo, y con un pretendido tono "de reflexión" que más bien parece una excusa para tratar un tema tan prohibido en China como es el porno que un mensaje sincero.

Por la noche no pude dormir, odio tener noches de insomnio. No suelo tener muchas, si acaso una cada seis o siete años, y supongo que ésta sería generada por comer Tailandés a las once de la noche. La cosa es que me acordé de un chico de mi instituto. Creo que nos conocimos en tercero de BUP o en COU, era mucho más rarito que yo, así que todas las miradas se dirigían a él y por un año dejé de ser el "Friki" de la clase para ser uno más. Se llamaba Damián y recortaba noticias macabras de la sección de Sucesos de todos los periódicos y revistas. Lo hacía de forma compulsiva, si te veía con una revista en la mano te la quitaba, le echaba un vistazo y recortaba las noticias que más le interesaran. Lo hacía en cualquier momento, en medio de una clase, en el recreo, en el autobús...Siempre iba preparado con sus tijeras. Tenía un cuaderno donde pegaba todas esas noticias horribles como hermanos que dejaban embarazadas a sus hermanas y después les prendían fuego, de hijos que mataban a sus padres por culpa de peleas por el mando de la televisión, o de señoras que traficaban con droga metiendo bolsas de coca por el ano de sus mascotas. En una ocasión me lo enseñó y me dijo que era así la humanidad. Que eso era lo que éramos. Joder, cómo podía pensar así un chaval de quince o dieciséis años. Supongo que a estas alturas a) será un chico normal, casado, con críos e hipoteca o b) Estará en la cárcel por haberse cargado a alguien, presumiblemente de su familia. En fin, no sé por qué me acordé de él, pero por la mañana tenía claro que él era el chico que atropella a la china. Que él es el protagonista de estos relatos y que se merece algo más que un par de páginas. ¿Y si escribiera una novela sobre Damián?

8.3.10

Domingo: Día del señor (y del brunch)


No sabemos qué le pasa al chico del brunch que ya es el segundo domingo que no aparece. Yo sin él, me como la quiche sin ganas y eso no puede ser. A pesar de todo, pasamos un buen rato, como siempre, hablando de nuestros temas más recurrentes que son Roberta Marrero y Esther (la huérfana). La italiana que sustituye al chico del brunch no se entera de nada y a MN, que había pedido tomate con el pan porque no le apetecía nada dulce, le puso mermelada. A Alfonso le puso un Strudel y había pedido tarta de chocolate blanco. En lo mío no se equivocó, pero porque ella lo había hecho, según entendí, un riquísimo muffin de frambuesa. Hemos pensado ponernos finos a base de muffins de marihuana en Amsterdam así que tendré que ir retomando la dieta ahora y estar por debajo de mi peso ideal en Abril, que es cuando nos vamos a grabar "Maricas en el mundo", que va a ser un éxito en Cuatro porque vamos a estar drogados y rodeados de chulazos. Yo estoy en una fase muy de escritor maldito, autodestruirme y acabar en una cuneta para que postumamente los agentes editoriales se peleen por "R" y acaben haciendo un musical en Gran Vía protagonizado por Innocence en el papel de Odette. Es que lo veo venir.

MN estaba con el día rezungón y se fue pronto a casa. Dani, Alfonso y yo nos fuimos al Corte Inglés a comprar películas. Ahora en el corte inglés tienen películas "en exclusiva" y es un concepto que me encanta porque son películas muy malas y que el Corte Inglés apueste por ellas es un detalle para los frikis de lo cutre como yo. Me compré una de estas exclusivas, "La sentencia del diablo (Devil's Chair)" según la contraportada sobre "Nick West lleva a su novia a un hospital psiquiátrico abandonado para colocarse con LSD. Pero cuando ella se sienta en una misteriosa silla, es mutilada y su cuerpo es arrastrado a un demoníaco agujero negro" (SIC, que significa que es literal) Con un argumento así no me puedo resistir. También me compré "SPECTACULAR!", una mezcla de "High School Musical" y "Glee" que ha lanzado Nickelodeon para hacer la competencia a Disney en el tema de películas para el público Tween (preteen). Pero lo que ha lanzado a la fama al (para mi gusto) MUY atractivo Nolan Gerard Funk, protagonista de "SPECTACULAR!" no ha sido esta película, sino los rumores de que antes de que lo descubriera el canal Nick, se hacía llamar JT y era stripper en un club gay. Yo estoy muy a favor de que todos estos actores de Disney y Nickelodeon no sean más que un puñado de putas, maricas y videntes. Y espero que pronto se filtren fotos de Nolan enseñando lo que dicen las malas lenguas, su DESCOMUNAL miembro sin circuncidar. Yo por un miembro grande y sin circuncidar MA-TO. Compré también la serie completa de "El osito Misha", un anime de 1980 basado en la mascota de los juegos olímpicos de Moscú, y cuya canción aún me sé de memoria. Es una de las cosas a las que más cariño tengo de mi infancia. "El osito Misha" y también los libros de "Jim Botón y Lucas el maquinista". Cruzamos la calle Preciados y nos pasamos al Fnac. Allí me compré el disco de Innocence, que comenzó como una broma y como objeto de burla en nuestras conversaciones pero al final me lo he acabado comprando. Y pienso ir a todos los conciertos que de en Madrid.

Dani tiró para su casa porque es muy de echarse la siesta dominical, pero Alfonsito y yo, a pesar de la lluvia, teníamos ganas de seguir cotilleando, comprando, rajando (y comiendo) y nos dimos un par de vueltas al centro para al final tomarnos unas cocacolas y unos fingers de queso en el Vips. Hablamos de los novios, de nuestros padres, de las relaciones humanas, de pollas y criticamos a los de siempre, claro que sí. Qué sería de nuestras vidas sin los de siempre. En el Vips la camarera estaba medio empeñada en que comiéramos algo, y yo un poco más y caigo porque una pija que estaba sentada a nuestro lado (estaba el Vips lleno de pijas a las que les había entrado el hambre tras la manifestación "a favor de la vida") se estaba comiendo algo con muy buena pinta que Alfonso identificó como "un Fundy". Huimos de allí antes de caer en la tentación y pedir una hamburguesa, y seguimos con nuestra tarde de tiendas y confesiones. Acabamos en una nueva cafetería en calle Libertad muy de reunirse con las amigas a tomar el té. Nos pedimos unos colacaos tamaño XXL y unos brownies con cheesecake TAN buenos que me podría haber comido siete u ocho de un solo golpe. Pero uno ya tiene calorías como para dejar de comer durante varios días, comerte siete ha de ser como hipotecar tu dieta de por vida. Se me pasó la tarde volando y regresé a casa a eso de las siete y media o las ocho. Me apetecía taparme con la manta y ver una película junto a MN. Pusimos una a "su gusto", "Primer", una película de la que dicen en filmaffinity lo típico de "te gustará o la detestarás", pero en este caso es absolutamente cierto. No me enteré de NADA, no sabría contar de qué va y de hecho, la mitad de las palabras que usaban los personajes en sus conversaciones me sonaban a chino. Le doy un 1 por darle algo. Y la cosa es que a MN le encantó, se emocionó, la entendió e intentaba explicármela, pero mis neuronas se negaban a escucharlo. Me puse un poco triste al pensar que hay que ver lo diferentes que somos. ¡Es que no entendí NADA! Y MN decía que le gustaría volver a verla...

Hice la cena, unas albóndigas de pescado, queso y gambas, y me salieron tan ricas, que aunque en un principio había pensado comerme sólo una por probarlas, al final me comí como cinco o seis. Para compensar la hora y media perdida con "Primer", elegí yo una película y fue "La sentencia del diablo". Y este caso, a mí me encantó y MN acabó echando pestes. Es una mezcla de "Silent Hill" y película de psicópatas. Al principio parece que la historia no avanza, pero pasada la primera media hora, se vuelve muy emocionante, y los últimos diez minutos me dejaron (literalmente) sin respiración. No podía ni mover un músculo de lo cagado que estaba. Cuando acabó, un poco más y aplaudo, pero MN dijo que qué clase de perturbado podía haber dirigido una cosa así de macabra y siniestra, y me corté. A mí me hubiese gustado escribir algo así, mezclando agujeros negros que arrastran a psicólogas con pinta de femme fatale, aliens ciegos con túnicas negras que se orientan oliendo sangre y psicópatas que arrastran hachas ensangrentadas por los pasillos de psiquiátricos abandonados.

En la foto: Nolan Gerard Funk, el actor de moda (este mes) para los Tweens

7.3.10

Maricas de ciudad en Argelia


El plan original era ir a la Fresh Gallery y después a comer a un hindú, pero la Fresh estaba cerrada así que el plan se quedó en ir a comer a un hindú sin más ni más. Dani decía que conocía uno muy bueno y barato en Lavapiés. Yo ODIO Lavapiés porque es TAN rollo solidario, mezcla de razas, Hijas del sol, Lucía Etxebarría, Amaia Montero cuando llevaba la chaqueta (horrorosa) de vinilo amarillo, Rosana con la cara pintarrajeada...Es LA pereza. Lo curioso es que al final lo pasamos bien porque fue como viajar a Argelia sin necesidad de coger avión. En Lavapiés todo es tan subdesarrollado...Y lo peor es que les mola. Nos paró una chica fea, sin maquillar y con el pelo como un estropajo para invitarnos a unas cañas en una "TABERNA VIVA" donde por lo visto hay exposiciones de fotografías del Sáhara y música neo-folk. El concepto "TABERNA VIVA" es tan poco atractivo que no sé ni por qué nos paramos a escucharla. Dani nos empezó a hacer fotos con el Iphone como si estuviéramos en un safari y la chica del pelo zarapastroso fuera un suricato.

Como somos muy fáciles, en cuanto un indio nos dio una tarjeta de un buffet libre hindú por ocho euros, decidimos no ir al restaurante que decía Dani. El buffet sólo tenía arroz, pollo y garbanzos. Comida de ONG y por ocho euros me pareció un timo, pero llevaba tanta hambre que no supe decir que no. Los garbanzos picaban como su puta madre, me anestesiaron el paladar y apenas seguí comiendo. Después, nos fuimos a una heladería de "sabores del mundo". Dani se pidió uno de Baobab, y cuando pregunté que qué era, el dependiente me dijo que "el fruto de un árbol africano muy grande que sale en El Principito". Joder, pues claro que sé lo que es un Baobab y que me he leído el puto Principito. Este se cree que por vivir en Argelia tiene un punto extra de sensibilidad y de cultura. He conocidos a muchos así... Lo que yo no sabía es que hiciesen helados del fruto del Baobab. Ni siquiera sabía que los Baobab tuviesen frutos. Y dudo mucho que ese helado tan solidario esté hecho realmente de Baobab, porque a mí me supo a LIMÓN.

Regresamos a la civilización, gracias a Dios. De todas formas, haremos una excursión una vez al mes a Lavapiés, a sentirnos ciudadanos del mundo. Para la próxima me llevaré mis malabares, un diabolo y unos tambores. Para compensar tanto buenrollismo, nos metimos en El Corte Inglés y en Fnac, a ver si comprábamos mucho. Pero andaba yo ya con mal cuerpo y no se me antojó nada, así que regresé a casa con las manos vacías (Audiovisualmente hablando, porque al pasar por la puerta de Ben&Jerrys me compré una tarrina de Cherry Garcia y Chunky Monkey para acompañar un gofre que compré después en el chino) Eso sí, por motivos del destino, al final no me comí ni el helado ni el gofre. Estuve jugando a "Dragon Age", bajando películas de Ares y me metí pronto en la cama porque por mucha excursión con las amigas y mucho garbanzo picante, no estoy pasando mi mejor racha. Supongo que tendré que dejar de ser un cagón, ponerme las pilas y comenzar con los cambios.

6.3.10

Gerard Butler es EL hombre


Llevo dos años diciéndome a mí mismo que he de ordenar mi armario, pero nunca lo hago y adentrarse en él era tan peligroso como adentrarse en el armario que lleva a Narnia. Una vez que te metes no sabes si podrás salir (con vida). Me puse a ello llevando a cabo un plan maestro. Separé la ropa por temporadas, por tipo de, por colores. Y comencé a poner lavadoras, a tender, a doblar... Cuando acabé, tuve una sensación de felicidad efímera y me di cuenta de que me estaba volviendo a) loco y b) un maniático. Luego me calmé convenciéndome de que aquello había sido necesario desde hacía mucho tiempo, que tenía el armario que parecía el montón de ropa que tiene Mónica del Raval en su habitación ("porque le gusta mucho la ropa"). Para compensar tanto trabajo, vi el capítulo semanal de LOST. Aunque aún queden unos doce para que termine la serie, me empieza a dar muchísima pena y comienzo a plantearme cómo será mi vida después de LOST. Son ya muchos años viéndola, haciendo conjeturas, siendo el tema que monopoliza muchas conversaciones. La época en la que comía a diario con David, sólo y exclusivamente hablábamos de LOST. Y nos daba igual, porque para hablar del tiempo o del trabajo, como hace la "gente normal", nosotros desvariábamos diciendo cosas como que "Aaron es Jack", que "Jacob es Jack" o que "Jack no es Jack".

Al día siguiente regresé al Inem. Justo se han cambiado de oficina, así que ya no tuve que ir a la que está enfrente de la tienda de cómics. Eso sí, a lo mejor regreso el día menos pensado porque tienen cómics antiguos de Nick Furia, cuando no era negro. No es que yo tenga algo en contra de los negros, pero Nick Furia a mí cuando era un preadolescente me gustaba. Físicamente hablando. Yo era muy dibufílico y me ponían los personajes de los cómics. Mis favoritos eran Goku, Juanito (de Esther y su mundo) y Nick Furia. Y claro, que de buenas a primeras (en Ultimate) le pusieran la cara de Samuel L. Jackson, para mí fue un shock. Supongo que me tendré que acostumbrar porque en las películas de Marvel que están por llegar se dice/se comenta que Nick Furia será un personaje común que los irá reclutando de uno en uno hasta llegar a la esperada película de "Los vengadores". Y claro está, es Samuel L. Jackson.

La nueva oficina del Inem está cerca de mi casa, así que fui andando. Apenas tuve que esperar cinco minutos, creo que he tenido mucha suerte porque desde siempre todo el mundo se ha quejado de lo mal que funcionan, y me atendió un chico, que la verdad, no abrió la boca para nada y se limitó a confirmarme que todo estaba correcto. Me pareció un amargado, y una vez más, me apunté mentalmente lo de no caer de nuevo en un trabajo que me amargue, por mucho dinero que me den o por muy importante que yo me crea haciéndolo. Detrás de mí, entró un actor, ese que es sobrino de Emilio Aragón y salía en "Compañeros". Es lo que tiene esta oficina, que como pertenece a un código postal donde viven muchos actores, pues eso debe parecer "Al salir de clase: El reencuentro".

Por la tarde vi la película "The ugly truth" (La cruda realidad). Llevaba unos días con antojo por comprármela, pero no la había visto, así que me daba miedo gastarme 17 euros que costaba y luego que resultara un mierdón. En Filmaffinity le daban buena nota en general, pero no me fiaba. ¿Que por qué la quería entonces? Está claro, por Gerard Butler. Al final, me la bajé de Ares. No la encontré en calidad dvd en español así que me la bajé en inglés. Además así podría disfrutar de Gerard con su voz original. Sí que me gustó aunque no sea para tirar cohetes. Gerard es EL hombre. La chica es normalita, tirando a mala actriz. El argumento se disfruta porque es predecible al 200% y en ocasiones, eso se agradece, que pase TODO lo que piensas que va a pasar y no te vengan con giros raros en plan "El asesino es el muerto que ha estado todo el tiempo tirado en la habitación", "Bruce Willis es un fantasma" o "La niña no es una niña, sino una viejuna con una enfermedad que la hace estar revenía". Eché el resto de la tarde jugando a la consola. Por culpa de "Dragon Age" me ha dado por la fantasía y ahora me ha dado por querer ver películas a lo "El señor de los anillos". Ya es lo que me faltaba para ser un marica, gordo y friki. Pero cada uno ha nacido para algo, y yo por lo visto he nacido para esto, qué se le va a hacer.

Recibí un correo de otra agencia editorial que está interesada en "R". ¡Bravo. Haciendo recuento, ya la tiene el editor importante al que me recomendó el primer agente, y tres agentes. Mientras me descubren y me lanzan al estrellato, estoy pensando en ordenar mi ropa por orden de preferencia. La ropa que más me gusta, arriba, para tenerla más a mano, y la que no me gusta tanto, abajo, sólo para casos de emergencia.

En la foto: Gerard Butler esperando a que te lo comas de arriba a abajo.

4.3.10

Pies de monstruo


Ir al Inem no es tan dramático como lo pintan. De hecho, no deberían llamarlo "la cola del paro" porque apenas había cola ni tuve que esperar. La mujer que me atendió fue muy amable y yo, que desde que me echaron, estoy muy susceptible, le agradecí haciendo pucheros lo bien que se había portado conmigo. Enfrente de la oficina había una tienda de cómics de segunda mano y estuve echando un vistazo durante un rato aunque no compré nada porque no es plan de ir al Inem y regresar a casa cargado de compras. Como ya había roto mi planning, no lo seguí en todo el día y estuve jugando a la consola y poco más. MN había comprado entradas para ir a ver a Tulsa y a Christina Rosenvinge en concierto, pero antes de cenar me dio un bajón de ánimo horroroso, me puse a lloriquear en la cama y pasé del concierto. MN se fue y yo me en casa, comiendo chucherías en cantidades industriales y viendo el capítulo semanal de "Hay alguien ahí". MN volvió justo cuando la serie había acabado. Me dijo que el concierto había sido un mierdón y que menos mal que no había ido, que era muy deprimente la mezcla de Tulsa con la Rosenvinge. Me sentí un poquito mejor porque me había sabido mal darle plantón.

A la mañana siguiente, limpié la estantería del salón donde tenemos todas las frikadas del mundo: Un Alex Mercer, protagonista de Prototype, dos Mr. Spock, dos osos panda, un pokemon-pingüino, el malo de "Monstruos contra alienígenas", una horda de zombies que brillan en la oscuridad, un soldado del ejército de oro, un Gi.Joe, una Hello Kitty....En fin, muchos muñequitos que sí ,que quedan muy graciosos ahí puestos pero que no veas lo de mierda y polvo que cogen. Fue un trabajo de chinos dejarlo todo como los chorros del oro. Estuve una hora hablando por teléfono con una antigua amiga de Málaga a la que hace siete años que no veo. Se fue a vivir a Miami justo el año que yo me fui a Inglaterra, y a la vuelta habiamos perdido el contacto por completo. Yo estuve un año en Málaga, el año que compartí piso con Nico y después ya me vine a Madrid. Al final no sé cómo, acabamos hablando de lo malos que son los ataques de ansiedad y de lo malo que es tener el estado de ánimo como una "montaña rusa". El día menos pensado hago un viaje a Málaga, a ver a mis amigos de siempre y a los amigos perdidos por el camino. Sería bonito reencontrarnos todos. Me fui andando al centro y recogí a Marta en la puerta de su casa. En Generación X me compré unas zapatillas de andar por casa de Cthulhu y los dos primeros libros de "Juego de tronos". Marta también se los compró para leerlos a la vez y comentarlos. Yo estoy muy afín a la fantasía épica a raíz de mi romance con Alistair, el templario de "Dragon Age". Estoy a punto de tirármelo, le regalo todo lo que encuentro y en las conversaciones siempre me pongo de su parte. El nivel de corazón está ya casi al límite. Y eso sólo puede significar una cosa, que en la próxima acampada cae fijo. Qué grande el que decidió que en los videojuegos también podía haber rollo marica.

Comimos en Salad&Co y nos dimos un festín a pesar de que nuestra intención era comer ensalada por lo de no engordar. Nos dimos un paseo para bajar la comida. En las tiendas Vips suelen tener cosas muy raras, siempre lo digo, y esta semana han traído los cómics de los Metabarones sueltos (y a 4 euros cada uno!!), pero no todos, sólo el 3, el 5 y el 7. Yo soy muy fan, pero paso de comprarme el tocho recopilatorio, por poco práctico y porque reduce el tamaño de las viñetas. Preguntamos si traerían/se podía pedir/tenían en el almacén los que faltaban y la chica nos miró como si le estuvíesemos hablando en chino. Se deshizo de nosotros con una mentira, claro está. En casa, Marta estuvo estudiando mientras yo mataba demonios y archidemonios (o más bien, ellos me mataban a mí una y otra vez, que es lo que tiene jugar en modo de dificultad "pesadilla"). Se tuvo que ir pronto porque su compañera de piso había perdido/había olvidado las llaves. Al rato llegaron Unai y su amiga la negra para recoger una mochila que se había olvidado el otro día, pero con la tontería estuvieron una hora. La amiga negra charla por los codos y está medio loca. Me comenzó a doler la cabeza y la dejé hablando con MN, con la excusa de que tenía que quitar la ropa tendida porque el telediario había dicho que iba a llover. Cuando se fueron, nos quedamos (¡por fin!) en la tranquilidad del hogar (¡con mis zapatillas nuevas!) Me encanta tener pies de monstruo. Hice una cena especial para MN y yo me comí dos Bony y nas natillas, que estaba de antojo. Vimos el primer episodio de "Glee" en español, en el canal Fox, y a MN no le gustó nada, tal y como imaginaba. Pero conociéndolo, puede que dentro de dos o tres días diga que es su serie favorita. Yo la comencé a ver en su momento, bajada de internet, como se deben ver las series hoy en día si uno no se quiere quedar desactualizado, pero creo que al cuarto o al quinto capítulo me aburrí, eran todos iguales.

En la foto: Cthulhu a punto de comerse a uno que está cagado de miedo

2.3.10

Ponga un planning en su vida


Me hice un planning para cumplir a rajatabla en mi nueva vida de parado, no es plan de perder los días sin hacer nada de provecho, así que en una hoja me asigné las tareas que debo hacer desde las ocho y media de la mañana hasta las diez de la noche. De ocho y media a nueve, me duché y desayuné. Como no tenía muchas ganas de comer, me tomé un zumo de naranja. A las nueve, comencé a limpiar la casa. Entiendo a los maniaticos de la limpieza, aunque yo no sea uno, me calma los nervios limpiar. Pasé la aspiradora y la fregona a todo el piso, limpié la cocina a fondo y no dejé ni una pelusa en el suelo. A las diez, me puse a escribir un poco de la historia de zombies. Atormentado por la idea de que quizás, sea lo peor que he escrito en mi vida, estuve a punto de tirar la toalla antes de las doce, pero fui fuerte y cumplí el planning.

A las doce tocaba salir de paseo, para no oxidarme, así que eché a andar hacia el lado del barrio que nunca he visitado, y llegué hasta Piramides y recorrí la calle Toledo, que tiene muchas tiendas. Después de una hora y pico andando, regresé a casa. Me había pasado del planning, pero daba igual porque lo que tocaba era comer y comí poco, un kiwi y un yogur desnatado. Tras el almuerzo, he estipulado una hora de ver películas, porque ya que siempre me he quejado de no tener tiempo para ver todo el cine que deseo, ahora no hay excusa. Vi "Fantastic Mr. Fox", la adaptación que ha hecho Wes Anderson de un libro infantil de Roald Dahl. Al principio me estaba gustando mucho, pero tras media hora comenzó a parecerme pesada. Además, el rollo "indie" que supura no me gusta. Al menos no es tan cargante como "Donde viven los monstruos", pero me decepcionó un poco. Lo mejor, el estado de trance en el que entra el opossum amigo del Superzorro. Estuve escribiendo hasta las seis, y no sé si borrar la historia de los zombies y hacer como si nunca hubiera existido o terminarla y ver cómo se convierte en un bestseller. Eché el resto de la tarde jugando a "Dragon Age", al que le estoy cogiendo cada vez más vicio, y cocinando para que MN se lleve su tupper al trabajo.

Me da miedo salirme del planning y acabar a la deriva. También me da miedo convertirme en un esclavo de mi planning y acabar obsesionado por cumplir horarios y tareas. Quizás es que a pesar de que en un primer momento parecía que me lo había tomado todo con calma y filosofía, aún no haya asimilado lo de vueltas que da la vida.

1.3.10

¡Soy un mapache!


Como MN tiene la costumbre de levantarse tarde los sábados, aproveché la mañana para ver el episodio semanal de "Hay alguien ahí". En general es una serie que me gusta, aunque esta segunda temporada tiene un par de tramas que me parecen ridículas, la de Nicoletta con Fernando Ramallo teñido de rubio pollo y con barba, y la de la nueva amiga de Silvia que le pone un micrófono en el salón (¿para grabar psicofonías?). Ya veremos hacia donde va el final. Después, fuimos al Maxi Dia a hacer la compra semanal. Hice un menú de comidas para toda la semana y a raíz de eso, una lista de la compra. En el fondo me gusta organizarme, aunque no lo parezca. Hice para comer un delicioso pollo cabreado, como el de los mexicanos, con coles de bruselas de guarnición (sí, las que llevaban varios días en la nevera). MN se fue con Marta a Ikea a comprar una estantería para el salón. Yo a Ikea no voy porque me pone de muy mal humor, así que prefiero ahorrarme el disgusto. A MN le encanta ir, es feliz mirando tablas y medidas de tornillos y cacharros inservibles. Estuve jugando a "Dragon Age" hasta que regresó. "Dragon Age" es de los creadores de "Mass Effect" y se nota. ¡Es genial! La verdad que el argumento es (por ahora) demasiado parecido a ME, pero ambientado en una tierra de fantasía con magos, elfos, enanos y toda la pesca. Además, tiene el modo de dificultad "pesadilla", que es al que estoy jugando para que me dure más. Aún así, no se me está dando mal del todo.

MN compró una estantería muy chula, unos cajones y unas sartenes. Marta se quedó un rato charlando con él sobre todo lo que habían visto en Ikea mientras yo hacía un pollo al horno para cocinar. Lo hice con esa nueva bolsa que venden para hacer pollo al horno, pero la bolsa se me derritió y antes de que se quedara pegada a la carne, la saqué, rescaté el pollo del interior y lo acabé de refreir en una sartén. Como guarnición, MN hizo un puré de patatas como él sólo sabe, yo soy incapaz de que me salga así de rico.

Antes de dormir, estuve leyendo un poco de "The bride's farewell", donde parece que la historia no avanza y MN se quedó montando los cajones que había comprado.

A la mañana siguiente nos pusimos guapos y nos fuimos al brunch con Dani y con Alfonso. No estaba el chico, sino la chica que no se entera de nada. Tenía puesta una música horripilante, como de banda sonora de terror y llegué a pensar que tenía al chico del brunch acuchillado en el almacén para así hacerse con el control del Vía Gourmet. En nuestra sesión de shopping dominical, me compré los dvds de "Paranoid Park", una de Gus Van Sant que se le ha antojado a MN, "Pompoko", una de mapaches que se me ha antojado a mí, "Los paraguas de Cheburgo", ésta también para mí, un musical muy bonito que vi hace años en el canal TCM, y "Adult Video", una china sobre unos estudiantes que quieren hacer porno (y además, costaba 4.95)

Regresamos a casa y vi "Pompoko", la de los mapaches. Es una película del estudio Ghibli, los de "Ponyo en el acantilado" y "La princesa Mononoke". "Pompoko" es chulísima, trata de unos mapaches que ven cómo sus bosques y montañas están siendo arrasados por el ser humano y deciden aprender el arte de la transformación para luchar contra ellos. Consiguen transformarse en infinidad de cosas y animales para vencer en la batalla (¡incluso en humanos!) y durante la primera mitad de la película estuve riéndome y disfrutándola como un niño pequeño. A medida que avanza la historia, se va poniendo más seria y reflexiva. Acabé echando alguna lagrimilla. Ante la adversidad, algunos luchan, otros se suicidan, otros se resignan y se someten...Es terrible, y lo que es aún peor, tremendamente realista. Al mismo tiempo, es un canto a la esperanza, y cuando terminó, yo estaba superfeliz, cantando la canción de los títulos de crédito una y otra vez. Desperté a MN que se había echado la siesta al grito de "¡Soy un mapacheeee!" y me miraba con cara de a) pocos amigos y b) de que me había vuelto loco.

Jugué otro rato a "Dragon Age" mientras él montaba la estantería (avisado estaba cuando nos conocimos de que mi colaboración en tareas de bricolage iba a ser mínima) e hice la cena, unas riquísimas, pero riquísimas, albóndigas caseras, como las hacen las madres, con guarnición de arroz con champiñones. Eché un poco en un tupper para que MN se llevara al trabajo, y el resto nos lo comimos bebiendo vino. De postre, MN había comprado unos helados mini, pero eran un timo, me tuve que comer tres de pequeños que eran. Vimos un nuevo programa de TV donde unas rubias tetonas y todas muy putas intentan ligarse a un tio que se supone que es famoso pero que la verdad, no ubico. Él era un poco lerdo, como Jesulín.

27.2.10

Marta, Alfonsito, MN y los demás (Ya no tendrás que soportar al imbécil de tu jefe ni un minuto más)


Llegué a la oficina de muy buen humor, había venido escuchando a "Las escarlatinas" en el tren. Había pensado pasar la mañana comiendo Maltesers y escribiendo "Apocalipsis Zombie", por lo que rebusqué en el bolso a ver si tenía dinero suelto y encendí el ordenador. Mientras arrancaba, escuché que por ahí decían que ya habíamos cobrado. Qué raro, pensé, yo suelo cobrar un día antes que el resto de la gente y no me han metido un duro. Así que dejé el plan Maltesers+Zombies para más tarde y me fui al departamento de personal, a ver qué había pasado con mi nómina. Le pregunté a Paula, que es una chica con la que siempre me he llevado genial, y se quedó un poco con cara de muerta y de no sabe/no contesta. Me dijo que investigaría y que ya me enviaría un mail. De vuelta a mi planta, me encontré con Raquel, que está muy mona y le va todo muy bien. Estuvimos hablando un ratazo y cuando volví a mi sitio, vi que mi jefa se levantaba del suyo con unos papeles en la mano. Cerré el archivo word de "Apocalipsis Zombie". Uh oh oh.

Me despidieron por reestructuración de la empresa, me dieron un cheque con una buena (y justa) indemnización y los papeles del paro. Me lo esperaba, claro está, pero me da rabia la manera en la que han salido las cosas y que haya sido tan tonto de sufrir durante semanas y dejar que me afectara (demasiado) cuando el final estaba más que claro. Me siento como una mujer mayor a la que la deja el marido, con la pregunta de por qué ahora, después de tanto tiempo, y no antes. Y la única respuesta que me tranquiliza es que se trata del destino. Que el destino me tiene preparado algo maravilloso y que estos cinco años han sido una formación, un aprendizaje en lo laboral y en lo personal para algo que está por venir. Me excitan los cambios y lo que está por venir. Aún así, no pude evitar echar a llorar cuando mis compañeras me esperaron en la puerta para despedirse. Podría hablar de las funciones que he desempeñado en estos cinco años, pero la realidad es que no es el trabajo en sí lo que permanece en el tiempo y en la memoria. Esa "productividad" no es para el individuo, es para la empresa. A mí lo que me ha enriquecido es el desarrollo de las personas, el conocerles, ayudarles y el cogernos cariño mutuamente. El abrazarles en los malos momentos y dejar que lloraran en mi hombro. Qué ironías tiene la vida, algún día necesitaría de sus hombros para llorar, y es bonito comprobar que ahí han estado para ofrecérmelo.

Llamé a MN para contarle la noticia y no sabía si reír, llorar o enfadarme. conmigo mismo. De repente, todo se volvía muy confuso en mi mente. Porque ahora había llegado el momento de contarlo, y siempre se me han dado fatal ese tipo de comunicaciones. Fui al banco a ingresar el cheque y la chica bromeó diciendo que cuántas pesetas tenía en la cuenta. Creo que me vio los ojos rojos y simplemente sumó dos más dos. Me eché a reír, aliviado, y me enseñó la cantidad en pesetas. Qué raro, una cajera de banco que sabe cómo animar a sus clientes. Le di las gracias por ser tan maja y subí a casa. Y en lugar de echarme en la cama a llorar, recogí la habitación, hice la cama y estuve hablando con Unai, que ya se iba para su pueblo y estaba haciendo la maleta. Al rato de que se fuera, recibí un sms de Dani, una llamada de Marta y Alfonso me entró por el chat de Facebook. MN había movilizado a las amigas para que me animaran y no tardaron ni un segundo en ponerse en marcha. Quedé con Alfonso y con Marta para comer en Sigland y celebrar mi despido. Por el camino, decidí a partir de ahora hacer sólo cosas que realmente me gusten (lección nº1 que te enseña trabajar en el mundo empresarial, donde nada realmente me gustaba). Fui escuchando canciones de Dubstar, quizás el grupo que más me gusta del mundo entero, y pensé que era una buena manera de comenzar esta nueva etapa.

En Sigland, comimos hasta reventar. Por primera vez, no me lancé a la comida ya preparada y aproveché las cocinas. Comí mucho, pero equilibrado, y vencí el impulso de lanzarme a las croquetas y los palitos de merluza, y en su lugar, pedí paella, pescado, gambas y sepia a la plancha, recién hechos, y crepes. Hablamos, claro que sí, de trabajo, pero también de pollas (cómo no), de psicópatas y de mil historias. Agradezco enormemente que la vida me haya proporcionado amigos con los que poder compartir momentos como estos. Estuvimos recorriendo los Vips del centro en busca de gangas, que las tiendas Vips siempre tienen cosas muy raras a precios inesperados, y me compré un libro llamado "El club Lovecraft", en tapa dura, por 5.95 euros y el dvd de la película "Cluedo, el juego de la sospecha" por 4.95 euros. Después nos fuimos de frikeo por las tiendas de cómics porque Alfonso quería un muñeco de un Critter al que Dani le había hecho una foto días atrás, y otro de Chucky. El Critter resultó que costaba 160 euros y el Chucky 80, así que Alfonso pasó (por el momento) de comprarlos, y fuimos a Callao a recoger a MN que había salido ya del trabajo.

Merendamos en el buffet libre de meriendas que acaba de inaugurar Salad&Co. Tienen bebidas, yogur, fruta, cereales y pan con aceite, tomate y humus. Es la merienda definitiva para las gordas de mierda, aunque eché de menos algo de queso y de dulces, unos muffins o unos pastelitos. Marta se fue a su casa y MN, Alfonso y yo tiramos para el Daily Price de Ópera, donde MN me regaló el juego de "Dragon Age", del que voy detrás desde hace meses. También compró el dvd de "El rapto de Candy", una de las películas más delirantes que he visto jamás, y otra francesa de un director que le gusta a él pero del que yo no he visto nada en la vida. Regresamos a casa, yo en modo terapia, hablando sin parar, y él, el pobre, en modo paciencia infinita. Le prometí no tocar más el tema hasta dentro de unos días.

Sin un momento para un respiro, comenzamos a preparar la fiesta de esa misma noche. Llevaba planeada desde hacía días, no era suficiente motivo un despido para cancelarla. Bajé al chino y compré cerveza, fantas y cheetos, lo típico. Al rato llegaron Alfonso y Dani, y acabamos bebiendo ron (a pesar de que dije hace menos de una semana que nunca más bebería) Lo pasamos genial y una vez más pensé que qué suerte tener en momentos así a gente con la que frikear y olvidar los malos rollos. Vimos videos de youtube, los extras de "Mónica del Raval" que Dani ha realizado, oímos (varias veces) la entrevista de Coral tras quedar (de nuevo) segunda en la preselección de Eurovisión y vimos a trozos el dvd de Innocence, la artista más hortera y con peor gusto del momento. A la una de la mañana apareció Iván, que había salido de una reunión de trabajo (WTF?) y decía que tenía que ver al despedido antes de volver a casa, claro que sí. Acabó abducido por el dvd de la caja de Britney Spears, que trajo Alfonso, y nos dedicamos a jugar a "Tú sí que vales" con cada video de Britney, dándole el visto bueno o abucheándolo. Como realmente apenas bebimos, hoy no tengo resaca y ante mí se abren los días con infinitas posibilidades.

En la foto: Mónica del Raval, protagonista del mejor documental del 2009

26.2.10

Anamor y el sarao de Agatha


Tuve una revelación y comencé a escribir una nueva historia en la oficina. Una de zombies. Como me dijo Alfonso, si me salía escribir negro, pues debía escribir negro, ya tendría tiempo para escribir en rosa. Y sin sentirme presionado, me vino a la cabeza una historia bastante macabra y divertida, y comencé a hilar frases, y sin darme cuenta había escrito siete páginas. Siete páginas de “R” o de “Lo terrible del deseo” es un morir por Dios, cada palabra está elegida, cada punto y coma, analizado. Pero en este otro tipo de historias que escribo, como “Zacarías Prat”, lo hago de un tirón, casi sin revisar, sólo por divertimento. Aún no tengo título para la historia de zombies, pero quiero acabarla, ya es hora de que este año acabe algo que empiezo.

A media mañana me llamó Emilio, el representante de Anamor. Ella no había podido venir a Madrid pero él y Paolo, el productor, estaban en la ciudad para cancelar el contrato con la discográfica. Quedamos a las seis en el Hotel que está donde el cine Capitol. Seguí escribiendo la historia de zombies hasta que llegó la hora de irme a casa. En el tren, fui leyendo “The Bride’s Farewell” y avancé un par de capítulos. Ahora está en una feria rural donde todo el mundo le quiere comprar el caballo, y claro, ella entre el cariño que le tiene al caballo y además, que es su único medio de transporte, pues no lo quiere vender. Pero está hecha un asquito y una pordiosera, y el dinero no le vendría mal. Yo no puedo con mi vida, espero que las cosas le empiecen a ir bien pronto a la chica.

Comí un par de kiwis y una taza de cereales, y jugué un rato a “Star Fever Agency”, el juego de facebook. No he caído en la manía de la granja, ni en la de la galleta de la suerte, ni en el juego ese de bolitas, pero el “Star Fever” me encanta, aunque no conozco a nadie que se haya enganchado. Tenía intención de poner el capítulo de esta semana de LOST, pero no me dio tiempo, así que me puse el chaquetón, eché en el bolso el libro de Jorge Magano por si me daba tiempo a ir a la firma de libros, y salí corriendo.

Emilio y Paolo me cayeron fenomenal. Subimos a un salón del hotel y estuvimos hablando largo y tendido del concepto que pretenden dar con Anamor, me pusieron nuevas canciones que ya tiene grabadas, alguna de otros artistas que quieren promocionar en España…Les hablé del tema que estamos componiendo, del fin de Anamor como “cantante latina” y su salto hacia algo más moderno, dirigida a un público más joven. La verdad es que fue una reunión productiva al mismo tiempo que amena, y se me pasó volando. Cuando me vine a dar cuenta, ya eran las ocho, y salí corriendo hasta Fnac a ver si pillaba a Jorge Magano.


Me encontré con Ceci y con Juanfer que iban a Game a comprar un videojuego. Quedamos en vernos más tarde para ir al evento de Agatha Ruiz de la Prada y Piero de Milano para recaudar fondos para Haití. Cuando llegué a Fnac, apenas quedaba nadie. Le pregunté a una chica si había terminado la firma de libros y me dijo que sí, pero entre los que quedaban recogiendo estaba Jorge. Me firmó el libro y estuvimos charlando un rato sobre agentes editoriales y sobre experiencias editoriales infructuosas. La verdad es que me cayó bien, es el típico tío que parece muy serio pero que tiene que ser un cachondo mental. La pena es que William Miller ya se había ido, y me quedé sin que me firmara el dvd de ese clásico del cine de serie B que ya es “Rottweiller”. Al salir, quedé con MN en esperarlo en la puerta para ir a lo de Haití y estuve hablando con Iván, que lo han hecho jefe de su tienda y estaba más feliz que unas castañuelas. Me alegro muchísimo por él. Llegaron Ceci, Juanfer y MN y nos fuimos a un bar de por allí cerca a tomarnos unas cañas y unas tapas. Después fuimos a buscar a Dani y a Antonio a su casa, y tiramos todos para el Oui, en calle Goya.

El Oui es un sitio con mucha clase, algo así como para indies-pijos y a mí me encanta pero me siento muy fuera de lugar porque la gente va muy bien vestida y apenas hay maricas. Hay tíos muy guapos pero que claramente quieren ligar con tías muy guapas. El único marica que había por allí, aparte de nosotros, era un chico que MN decía que se parecía al hijo de Tara, la de la serie de Diablo Cody, pero que a mí me parecía más bien un marica adolescente que se peina como Rihanna. El evento de “Con el corazón por Haiti” estaba organizado por Agatha y por Aperitivo de Milano, que está revolucionando la noche madrileña con su concepto de servir comida en los clubs de baile, que en un principio puede parecer una guarrada, pero a la hora de la verdad está genial, gracias a la organización y a los numerosos camareros. Desde luego, nos quitó el mal sabor de boca que nos dejó el cineshock. Qué diferencia entre unos organizadores y otros… Sin colas, sin esperas, todo bajo control, no faltó comida, ni bebida, ni buen ambiente, ni caras conocidas. Y estaba petadísimo de gente, al ver que SÍ se puede hacer algo de estas características en Madrid, uno vuelve a tener esperanza en salir por la noche. Comimos canapés (cientos de canapés) y comida típica italiana (una lasaña MARAVILLOSA y unos macarrones picantes que estaban para chuparse los dedos) y a eso de las once y media nos fuimos, porque al día siguiente todos teníamos que madrugar para trabajar. Nos perdimos el sushi y los postres, pero para la próxima será. No me vuelvo a perder ni una fiesta que dé Aperitivo di Milano. Eso sí, en futuros eventos, bailamos hasta que salga el sol, que tanto canapé hay que quemarlo de alguna forma.

En la foto: Cósima Ramirez, la divina hija de Agatha.

25.2.10

Marta, Mister Mundo y las coles de Bruselas


Estuve barajando diversas posibilidades durante la mañana. Escribir sobre necrófilos, sobre nazis o sobre necrófilos nazis. Al final me deprimí porque yo lo que quería era escribir algo bonito como Meg Rosoff, sin caer en lo macabro ni en lo sórdido. “The Bride’s Farewell” me está gustando tanto que me hubiera gustado escribirlo a mí. Estoy deseando acabarlo y comenzar “Just in case”, que es el único que me queda por leer de esta autora.


Quedé para comer con Marta, y fuimos a por comida a lo de Doña Antonia. Nos la calentamos en casa. Comimos sopa castellana, salchichas encebolladas y coles de bruselas. Yo nunca como coles de bruselas porque siempre me han dado mucha grima, pero Doña Antonia cocina fenomenalmente y me gustaron muchísimo. A partir de ahora yo también cocinaré coles de bruselas y me inventaré recetas para hacerlas, que yo soy muy de inventarme las recetas. Después, Marta se puso a estudiar en la mesa del salón, que se está preparando unas oposiciones, y yo me puse en mi ordenador a releer viejos relatos, a ver si alguno me daba alguna pista para comenzar una nueva novela. Al final, Marta estudió medio tema y yo no llegué a ninguna conclusión. Cuando llegó MN, trajo la merienda, chucherías y pastelitos de Círculo Rojo y echamos la tarde en armonía, MN y Marta trasteando el ordenador con no sé qué programa que les daba un problema, no entiendo yo mucho de esas cosas de alto nivel, y yo, jugando a un juego de Facebook que se llama “Star Fever Agency”, que me pareció lo máximo y que recomiendo a todo el mundo desde aquí.


Se trata de hacer que un actor a pasar de ser un desconocido a una estrella de cine. Para ello debes comprarle ropa bonita, encargarte de su agenda, que vaya al gimnasio, a clases de interpretación, a terapia (¡¡!!), que acuda a castings, etc, etc, etc… Le haces una agenda para el día siguiente, y al día siguiente Facebook te envía correos de si ha pasado los castings, de si necesita más clase de dicción, o estar más moreno, o más gordo, lo que sea…Eché un rato muy divertido, y puede invertir el dinero del que dispone la agencia para contratar a un solo actor o a varios. Yo tengo por el momento a dos. A una rubia en plan Scarlett Johansson choni a la que le he comprado unos vestidos y unos tacones muy elegantes, para que deje de ser una choni, y un guaperas que me da un poco igual pero que era barato y es bueno tener un chico en catálogo, porque castings de chicos habrá. Luego hay un ranking general de popularidad, donde puedes ver en qué puesto está tu actor con respecto al resto de usuarios de facebook. Vale, PARO YA.


MN llamó a la pizzería Carioca y pidió empanadillas y pizza de jamón serrano, porque Marta no come nada que sea de color blanco, y la pizza Carioca tiene salsa de color blanca. Lo de no comer blanco nunca le he preguntado por qué es. El próximo día le pregunto sin falta. Vimos un rato de “Mira quién baila”. Edurne habla como si fuera andaluza, pero es de Las Rozas. El Mister Mundo me parece follable no, lo siguiente. Para comerle el culo y no parar. A Marta no le gustó, no entiendo el gusto de las mujeres. Luego dicen que Mel Gibson o Robert Reford son guapos (¿perdón?) También vimos bailar a Belén Esteban y MN está supersensibilizado con la nariz que le han dejado y se pregunta continuamente cuándo se la van a poner bien. Yo si fuera ella, no me la tocaría más, a ver si va a acabar como Michael Jackson. Marta se fue antes de que se quedara sin autobús y yo ya me fui a la cama, a continuar con la historia de “The Bride’s Farewell”, pero no leí nada porque tenía TANTO sueño que me quedé frito al momento.


Planes pendientes para lo que queda de semana: Anamor viene a Madrid, Jorge Magano firma libros en Fnac Callao y estará con él William Miller, Brunch de los domingos, Percy Jackson e Iván dijo que montaría una comida con Daniel Diges, que es amigo de Roque. ¡Espero que sea este fin de semana!

24.2.10

Si sólo queda en mi dolor y vida, ay amor no me dejes vivir


Quiero que mi nueva novela sea fresca y optimista, pero no encuentro la manera de que no me salga oscura y retorcida. A Marisa Paredes le pasaba algo igual en “La flor de mi secreto”, era una escritora de novela rosa que sólo le salía novela negra debido a su situación personal. Es una de mis películas favoritas de Almodóvar, aunque no sea de las más famosas ni de las más vitoreadas por el público. Creo que Alfonso no la ha visto, le voy a decir que se venga a verla a casa, que tengo el día de querer estar entre amigos. Mi nueva novela va sobre nazis, y claro, cómo hacer que sea fresca y optimista. Creo que la voy a aplazar y voy a escribir algo más light, pero no sé qué porque nada de lo que se me ocurre es light. Ya veré qué hago. “R” fue un proceso creativo muy intenso, de mucho sufrir, de mucho sacar cosas de dentro y de agobiarme y de llorar, y meterme en otro libro de las mismas características igual no es bueno para mí, quizás debería hacer como cuando escribí “Lo terrible del deseo”, estar algún tiempo escribiendo relatos y cosas amables para ir drenando tanta hiel. Me pregunto qué estará pensando de “R” el editor al que me recomendaron. Espero que le esté gustando.

En el trabajo todo sigue igual. De hecho, es como si estuviera reviviendo el mes de Enero. Justo estoy leyendo “The Bride’s Farewell” en el que la hija de un predicador huye de su vida acomodada pero llena de violencia, abusos e imposiciones sociales. Se monta en un caballo y nada, echa a correr sin más ni más. Acaba como una pordiosera, claro está, siendo confundida con una gitana y humillada por la clase alta a la que ella perteneció. Imagino como sería huír, sin más ni más, sin finiquito, sin decir adiós, simplemente desaparecer y que te llamen y al no coger el teléfono, piensen que te has muerto. Pero eso no va a pasar, porque nadie quiere ser un indigente ni que lo confundan con un gitano. Nos educan para que aspiremos a tenerlo todo, que no nos quedemos a medias. Quizás de ahí vengan luego tantos traumas y tanta sensación de vacío.

Cuando llegué a casa, comí unos nuggets y me puse a ver porno. Quería hacer algo productivo, pero estaba muy cansado y tan sólo me apetecía echarme en la cama y ver porno. Me quedé dormido durante media hora más o menos y cuando me desperté, me tomé un batido de fresa porque tenía la sensación de azúcar baja. Debería ir al médico, es una sensación horrible, me da mareo, siento que me muero y que no puedo mover ningún músculo, sudo mucho y lo único que me apetece es comer azúcar. Comería azúcar a puñados si fuera lo único que hubiera. Hablé con MN y le pedí que me trajera un gofre. En mi familia casi todo el mundo tiene diabetes, no he hecho recuento pero son muchos, y ya hemos tenido varios dramas debido a ello. Dicen que provoca ceguera y locura. A un tío mío le han amputado las dos piernas. Me da mucho miedo haber heredado el tesoro familiar, pero cuando me hago análisis, me dicen que está todo bien. ¿Por qué no lo detectan cuando dono sangre, por ejemplo? Debería ir en serio al médico, explicarle todo y que me hicieran unas pruebas más en profundidad, pero claro, soy así de cobarde para todo. ¡Si no me atrevo a hablar con mi jefa para preguntarle qué diablos pasa con mi trabajo! Tampoco fui capaz de darle el pésame a una chica de mi trabajo a la que se le ha muerto la madre, llevo fatal lo de que se muera la gente y no pude decirle lo mucho que lo sentía, ni ofrecerle mi ayuda. Sólo me quedé mirándola con cara de bobo cuando íbamos en el tren, y cuando se bajó en su parada, me eché a llorar.


MN me trajo el gofre, calentito y con chocolate, y me lo comí como merienda-cena. Después jugué un rato a la consola para desbloquear logros de “Mass Effect” pero fue mínimo, ni un cuarto de hora, porque no me podía concentrar y me mataban cada cinco segundos. Tampoco me apetecía leer ni ver la tele ni películas ni hablar con nadie, así que en cuanto llegó Unai, recordemos que se queda toda la semana en casa, me metí en la cama a intentar dormir. Pero no pude quedarme dormido y me cabreé conmigo y con toda la humanidad, porque es ya lo único que me faltaba, tener insomnio.

23.2.10

La preseleccion de Eurovision


¡Llegó uno de los días más importantes del año! Sí, hablo de la gala para elegir la canción que representará a TVE en el festival de Eurovisión. Estuve toda la mañana sin hacer nada, quería hablar seriamente con mi jefa para ver si sigue en pie la propuesta de externalización y llevarla a cabo lo antes posible, para que el dolor sea rápido, pero no apareció por la oficina. Almorcé unas judías verdes con gambas y me puse a escuchar discos viejos de Fito Páez. Yo lo amaba cuando tenía dieciséis o diecisiete años, sus canciones me aportaban mucho y me hacían vibrar, reír y llorar. Luego, con el paso de los años y su decadencia musical (¡Hizo un disco a medias con Joaquín Sabina!) le cogí un asco tremendo y se acabó nuestra historia de amor. Desde que estoy en Madrid ha dado tres o cuatro conciertos y nunca he querido ir a ninguno. Hace doce años hubiera matado por acudir a uno. No sé por qué ayer me dio por volver a escuchar las canciones más bonitas, las que más felices me hacían, como “Tres agujas” o “Por siete vidas”, y me quedé dormido teniendo una sensación de paz y tranquilidad que hacía mucho que no tenía. Igual la clave está no en deshacerme de las cosas que me intranquilizan, sino en buscar aquellas que me calman. Me desperté cuando llegó MN y como tenía la sensación de mareo y de tener el azúcar baja, me puse unos vaqueros, el chaquetón, y bajé a los chinos a comprarme un gofre y un batido de fresa. Dani me dijo que un gofre tiene 2000 calorías, pero lo miré en internet y lo que pasa es que en el envoltorio han confundido las kilocalorías con los kilojulios, y en realidad sólo tiene 462 calorías. Eso me tranquiliza porque por un momento llegué a pensar que iba a tener que dejar de comer hasta Semana Santa.


MN y yo fuimos hasta el Rodilla de Ópera donde habíamos quedado con Dani y con Alfonso para comprar sándwiches y después tirar para la casa, a ver la gala. Así lo hicimos, y como teníamos códigos de 2x1 a cascoporrillos, compramos mogollón de sándwiches de todos los sabores. Prácticamente dejamos el Rodilla sin un solo sándwich. Cuando llegamos a la casa, Unai nos estaba esperando en la puerta, y subimos. Yo estaba atacado, qué nervios y qué emoción. La gala tenía guión de Abel Arana, lo que era un aliciente porque así podríamos echarle la culpa de todas las barbaridades que dijera Anne Igartiburu y porque al mismo tiempo me daba la esperanza de que sería divertida y no un tostonazo interminable como otros años.


La gala fue un tópico tras tópico, pero lo pasamos genial comentándola y dando puntuaciones a cada uno de los participantes. Las primeras fueron Venus, unas de mis favoritas, pero salieron solas al escenario, sin coristas ni bailarines ni fuegos artificiales, lo que dejó la actuación un tanto sosina. Eso sí, comparadas con otros (Samuel y Patricia, Fran Dieli o Lorena) estuvieron muy bien. Ainhoa, que había dicho que su actuación abogaría por el “menos es más”, salió hecha una mamarracha, en plan “soy gótica, viuda negra, llevo arpas, violines y a Maria Antonieta y en mi año no pude ir a Eurovisión porque tenía un problema en la garganta”. Lo que tenía era una mierda de canción, nadie la votó y por eso no fue. Ah mira, lo mismo que le ha pasado este año. Jose Galisteo, por muy bueno que esté, cantó fatal, se cargó la canción, que era una de las mejores. Me recordó a Enrique Iglesias en un capítulo de South Park. Qué pena ser tan guapo y tener tan poco talento. Eso sí, yo seguiré siendo fan suyo, comprándome sus discos y acudiendo a sus conciertos siempre y cuando siga haciéndose fotos sexys, que es lo único que importa. John Cobra, más allá de su actuación que dentro de lo que cabe tampoco se puede decir que fuera peor que la de otros, la verdad, se puso superchungo a decir que le comieran la polla y a cogerse el paquete. A su lado, su mujer Carol, aguantaba el chaparrón y miraba mal a Anne cada vez que ésta intentaba tranquilizar a su hombre llamándole “Cariño”. Anne después se puso chunga a la hora de decir los votos del público, pero supongo que a esa hora TVE ya había mandado al Cobra de vuelta a su pueblo. Coral fue muy travesti, como era de esperar. Su actuación será imitada mientras existan las travestis en las celebraciones del Orgullo Gay. La canción a mí me resulta pesada y aburrida, muy de 1997, aunque entiendo que tenga su público. Y claro, ganó Daniel Diges. Poco a poco se ha ido convirtiendo en mi favorito, aunque al principio me descolocaba un poco el rollo “musical a lo Tim Burton” que llevaba. Al ver la actuación, me enamoré del todo de su propuesta, y cuando Anne lo nombró ganador, me alegré muchísimo y me oyeron aplaudir hasta los vecinos del cuarto. En alguna realidad paralela, a lo sexta temporada de LOST, Daniel Diges es mi novio. En otra, lo es el Doctor Who y en otra, Ted Colunga. Pero bueno, la verdad que si tuviera que elegir, me quedaría con la realidad que me ha tocado vivir.

22.2.10

Las Grecas rumbo a Río


El sábado comí en Fridays con MN y Martita, la siniestrita. Se está volviendo tradición, como el brunch de los domingos. Después dimos una vuelta por Fnac, Game y el Daily Price de Ópera/Santo Domingo, pero no compramos nada a pesar de que yo iba bastante compulsivo. Nos fuimos los tres para la casa y estuvimos escuchando a Karl Burton. Es una de esas estrellas que crea internet cuyo éxito durará un par de días, como la de la niña que fue a buscar fresas con su novio. Karl Burton es la marica adolescente que todos hemos sido (o aún llevamos dentro) y aunque de primeras, su canción “Dance with me” no me gustó, a la tercera escucha he de admitir que 1) Sigue sin gustarme pero que 2) Engancha mucho. Al rato llegó Iván y comenzamos a beber cubatas y a jugar a “Samba de amigo”. A las ocho de la tarde ya estábamos todos borrachos, cantando con el “Lips” y debatiendo sobre si “Tenía tanto que darte” habla de un aborto o si es una canción de amor. Martita se fue, no sé a qué hora, y nos quedamos viendo “Mónica del Raval” en pleno éxtasis etílico. A pesar de ser la segunda vez que la veo, no pierde interés, cada vez que Mónica abre la boca, es un momento de aplauso. Durante un momento me quedé dormido, pero no debido a la película, sino al mareo que tenía, pero me serví otra copa más y se me pasó el sueño. Cuando acabó, MN se fue a dormir y me quedé con Iván bebiendo aún más y viendo “Círculo de terror” de David Decoteau. Trata de una boyband que busca a un nuevo miembro para el grupo y se van a hacer un casting a una isla. Claro está que los chicos que se presentan al casting comienzan a morir uno a uno, y se pasan la mayoría de la película medio despelotados. A mitad de la película es que ya todo me daba vueltas y estaba al borde del coma etílico, pero aún así, pusimos los extras de “Voodoo Academy” que es así como una hora de trailers de David Decoteau y seguimos bebiendo bebiendo y bebiendo. Puedo decir que a la mañana siguiente experimenté la peor resaca que he tenido en mi vida y me juré no volver a beber en la vida. MN me contó que estuve dándole una guerra impresionante, llorando porque no quería ir a trabajar, con ganas de vomitar y todo, que me tuvo hasta que traer un cubo, pero la cosa es que no me acuerdo de nada y me da mucha pena y mucha risa al mismo tiempo la que lié.



A pesar de mi estado, me arrastré hasta Gran Vía, donde habíamos quedado para tomar el brunch. MN se quedó en casa porque no tenía el cuerpo para brunch. Alfonso y Dani habían trasnochado porque habían estado de marcha en el Elástico. El chico del brunch también tenía cara de haber tenido una noche movidita. Creo que nunca me ha costado tanto comerme la quiche, pensaba que me moría. Después de dar un breve paseo por Fnac, regresé a casa y me eché una merecida siesta. Cuando me levanté, un poco mejor pero para nada completamente recuperado, vi el capítulo que tenía pendiente de “Hay alguien ahí” que resultó ser uno de los mejores capítulos de la serie, e hice la comida para MN para el día siguiente. Vi unos minutos de “El secreto de la pirámide”, pero ante la perspectiva de película demasiado larga para mis cansadas neuronas, la quité esperando verla un día que esté más espabilado.


Después me metí en la cama y comencé “The Bride’s Farewell”, el último libro de Mef Rosoff, una de mis autoras favoritas, responsable de esas dos maravillas que son “How i live now” (maltratada en España tanto en traducción y en edición, pues fue editada por la editorial juvenil SM de manera horrorosa, “Mi vida ahora”, y con una traducción que se dedicaba a “corregir” las faltas del original, cargándose una de las mejores voces que han surgido en los últimos diez años) y “What i was”, otro de mis libros favoritos, que gracias a Dios nadie se ha encargado de editar aún en este país (si algún día se hace, por favor, dejad intacta la historia, que sois capaces de cambiar el final por no herir la sensibilidad de los lectores de SM…Ah, claro, es que NO es un libro para jóvenes a pesar de que sus protagonistas sean adolescentes…). “The Bride’s Farewell” comienza bastante bien. Está compuesto de capítulos cortísimos, de una o dos páginas, y la novela en total no llega a las doscientas. Está ambientada en el S.XIX y trata de una chica que huye de su casa el día antes de su boda, montada en un caballo. No parece muy apasionante a priori pero esta mujer escribe TAN bien que convierte cualquier historia en algo especial. Además, estoy seguro de que el argumento no defraudará y que la huída de la novia tiene mucha más enjundia de lo que parece.



Leí tres o cuatro capitulillos y me quedé dormido. Escuché que había llegado Unai, que se va a quedar en casa mientras le dan su piso el día 1. No me levanté para saludar no porque sea maleducado, sino porque estaba medio muerto en la cama. De hecho, hacía mucho que no estaba tan necesitado de dormir, y estoy seguro de que si no hubiera sido por el despertador, hubiera sido capaz de dormir catorce o quince horas.

20.2.10

Madrid no gira alrededor de los pobres de espíritu


La creatividad es lo que me salva, y cuando estoy de bajón, es la única balsa a la que puedo aferrarme para permanecer a flote. Cogí un folio en blanco y comencé a garabatearlo como el que está poseido, hasta tener un buen esquema de la novela que quiero escribir. ¡Dar con la clave de la historia es tan emocionante!

Cuando llegué a casa, me puse a jugar a la Xbox y acabé "Mass Effect". Al principio no entendía a qué se referían las críticas del juego con lo de que tenía un ambiente envolvente, pero al finalizarlo lo he tenido claro, es uno de los mejores juegos a los que he jugado y en los que más me he "metido". El final es apoteósico y no quería que acabara nunca. De hecho, volveré a jugarlo de nuevo para desbloquear nuevas misiones. Recogí la casa, limpié la cocina, hice de maruja, y me eché en la cama a acabar "El chico que no miraba a los ojos".

Lo terminé en diez o quince minutos porque me quedaba muy poquito. Me ha pasado como con la novela de "Death Note", que a pesar de ser un libro basado en una serie (en el caso de "Death Note" de un manga) y eso parece que le resta "calidad", he encontrado una historia muy bien armada, ingeniosa, sorprendente y bien escrita. Si a mí me hubieran encargado escribir un libro sobre "Hay alguien ahí" no se me hubiera ocurrido algo tan bueno, y eso en lugar de cabrearme hace que ponga el libro en un lugar privilegiado de mi biblioteca. Animo a todo el mundo a que se lo lea, tanto si es fan de "Hay alguien ahí" como a los que no lo son. Además, a raíz del libro, Jorge Selvas se ha convertido en mi personaje favorito de la serie, y eso que hasta el momento me había dado un poco igual.

Llegó MN y ya teníamos el tiempo justo para vestirnos, que habíamos quedado para ir al Cineshock, el evento que había puesto de acuerdo a maricas, modernos y frikis para ir al cine. Yo, que soy marica, moderno y friki, estaba contentísimo por poder ver "Demons" en un cine como dios manda. Llegamos y había una cola de tres pares de cojones. Alfonso, Dani, Ceci, Juanfer, MN y yo esperamos estoicamente, muriéndonos de frío, durante una hora, para al final quedarnos muertos al comprobar que dejaron pasar a diez personas y que la sala se había llenado no por orden de llegada, sino por orden de amiguismo. Los organizadores del Cineshock son unos pobres de espíritu, que pretenden alimentarse de protagonismo y de sentir que Madrid gira a su alrededor. Pero no, queridas, Madrid no gira alrededor de los cinco modernos de siempre, así que nos fuimos a comer a un chino chunguísimo donde había pies de pato y cabezas de pescado en el menú. Pedí una sopa con tofu que no me gustó nada, pero nos reímos muchísimo, no paramos de hablar, de cotillear y de hacer el payaso, y regresamos a casa bien pasada la medianoche, pensando que al fin y al cabo había merecido la pena. Que al fin y al cabo, todo lo que ocurre es por algo y que simplemente hay que ir adaptándose a las circunstancias.

19.2.10

Atorado


Me pesan mucho los hombros, y he llegado a la conclusión de que podría liberarme de esta sensación si salgo corriendo, si cierro los ojos y echo a correr, cada vez más rápido. Alejándome de todos y de todo. Y al mismo tiempo sé que quizás mañana, quizás dentro de cinco horas o de cinco minutos, actuaré como si nunca hubiera tenido esta sensación y sentiré, una vez más, que la vida me sonríe. Sólo he de esperar a que se me pase esta racha de malestar. Me pregunto qué pasará el día que no sea capaz de aguantar esta espera.

Por la mañana estuve formando, a pesar de que oficialmente ya no soy formador desde hace meses, para hacerle el favor a una compañera. No di pie con bola durante la charla, nunca me he atorado tanto al hablar ni me he quedado tantas veces en blanco. Por momentos quería echarme a llorar. Al final conseguí acabar la formación sin hundirme del todo, pero puedo decir que fue la más terrible que he dado en mi vida. Al llegar a Príncipe Pío, caminé sin rumbo hasta llegar al centro, y una vez en el centro, caminé de nuevo hasta casa. Comí tostas con untables variados, de pie, frente a la nevera abierta, y me llamó MN para decirme que habían quedado para ir a comprar el dvd de Mónica del Raval. Le dije que pasaba de todo y me eché en el sofá a no hacer nada. Al cabo de unos minutos, pensé que perdía el tiempo mirando al techo, así que me puse el chaquetón y fui a buscar a MN para unirme al plan. No lo pude pillar a tiempo donde había quedado con Iván, así que caminé hasta Fnac, donde me encontré con Dani en la puerta. Allí esperamos a Alfonso, a MN y a Iván, y por fin compramos la película que tanto tiempo llevamos esperando.

Puedo decir con toda seguridad que nunca me he reído tanto en un cine como cuando fuimos a ver “Mónica del Raval”. Es un documental sobre una prostituta de Barcelona, que tiene mil y una historias para contar. Llevamos meses comentando las anécdotas de Mónica, y es necesario tenerlas en dvd para aprendernos cada frase y cada batallita. Está la del día que tuvo que elegir entre follar con un cliente negro, que olía fatal, o comer pisto, y eligió cumplir con el trabajo y luego al día siguiente el pisto ya no valía nada, y está la del señor que estaba enamorado de ella y murió, y ella se arrepiente de no haberse casado con él porque descubrió que estaba forrado. ¡Hay tantas! Desde aquí recomiendo este dvd a todo el mundo, y cuesta 11.95€, que no es dinero.

MN se fue a la filmoteca con Unai para ver unos cortos de David Lynch (me temo que esta es la frase más pretenciosa que he escrito JAMÁS) y Dani se fue al gimnasio. Yo como paso de esas cosas porque soy más de “Una conejita en el campus” y de no hacer ejercicio ni para correr detrás del autobús, me fui a dar un paseo por la Gran Vía con Alfonso e Iván. A Iván lo recogió su novio en coche, que la verdad que como ni le vimos la cara, bien podía ser un secuestrador y en estos momentos Iván estar en un zulo siendo fotografiado con un periódico en la mano, como Melody (la hija de Kimera, no la de “Esa música arriba, por favor”). Me fui con Alfonso al Rodillas de Sol a tomarnos unas coca colas light, por esto de la dieta. Alfonso se está quedando muy delgado y guapo, Dani también, he de decirlo para ser justo. Ahora sólo queda que yo me ponga en serio y no me de atracones de tostas con paté La Piara. Estuvimos hablando de olores corporales, de cojos con pollones, de “Hay alguien ahí”, de Anabel Gemio, de lo que nos hace felices y de lo que nos pone tristes, y de nuestras perspectivas de futuro. Después de nuestra charla, me sentí un poquito mejor. Regresé a casa y llovía. MN llegó minutos después. Recogimos la casa e hice la comida para que se llevara al trabajo al día siguiente. En la tele no había nada interesante, así que no tardé mucho en meterme en la cama. Estaba muy cansado. Mucho.

18.2.10

Dando lo mejor que llevamos dentro


Tras acabar con mis gestiones editoriales me fui a donar sangre y así echar la mañana. Al chico de lo de la donación le gustó mi chapa de Dharma y estuvimos hablando de frikadas mientras me sacaba litros y litros de sangre. Al donar sangre siento que hago algo bueno por los demás, no sé por qué tuve que esperar hasta el verano pasado para hacerlo. Me siento bastante integrado en el lado de las "buenas personas" y echo un rato bastante agradable. Yo desde aquí recomiendo a todo el mundo que vaya a donar sangre, por lo menos una vez, para probar. Ni duele ni da mareo ni nada, creo que no hay motivo para negarse a hacerlo, a no ser que sean motivos religiosos, Pero vamos, desde este blog no me voy a meter en religión, sólo me faltaba eso. Al donar dáis lo mejor que lleváis dentro. Entre los que allí trabajaban tenían un buen rollo impresionante, tiene que ser un trabajo muy gratificante y si además hay buen ambiente, qué más se puede pedir. Eché de menos tener algo así en mi vida. Regresé a mi oficina y le envié una propuesta de externalización a mi jefa, decidido a ceder de una vez por todas, pero no me respondió.

En mi casa, estuve jugando a Mass Effect, que ya lo estoy acabando, limpié la cocina, recogí la habitación y el salón, y cuando llegó MN hice la cena. Mientras tanto, vimos el episodio semanal de Perdidos. Dani y Patri me habían puesto en el muro de Facebook que era un mierdón de episodio, pero a nosotros nos encantó. No quiero destripar nada, pero es uno de esos episodios clave en la serie. Yo creo que Dani y Patri han visto otro, porque no puede ser que se refirieran a este gran momento de Perdidos como “Lo mejor para el insomnio”. Los que dicen que la sexta temporada de Perdidos está siendo aburrida son unos pobres de espíritu. Estuve jugando un rato a “Mass Effect” mientras MN hacía un puré de patatas para acompañar la carne. En “Mass Effect” desbloqueé una escena de sexo y conseguí llevarme al catre a la soldado Ashley. Se le ve el culo y media teta, pero al protagonista no se le ve nada, qué pena. Habrá que esperar a “Dragon Age” para desbloquear escenas de sexo gay. Conseguí un logro que se llama “Amante”. Toma ya. “Mass Effect” es como una soap opera espacial, me encanta.

Cenamos como reyes y comenzamos a ver “Mira quién baila”, aunque duré unos diez minutos porque me entró mucho sueño. Qué guapo es el Mister Mundo que participa en el concurso. Me metí en la cama y se me había pasado el sueño, a veces ni yo mismo me entiendo, la verdad, así que me puse a leer “El chico que no miraba a los ojos”. Hace unos meses comencé a escribir una novelita lésbica llamada “Algo ocurre en Santa Marta”, novelita que nunca terminaré porque me he prometido no volver a escribir nada presionado por el si va a gustar o no, o enfocado hacia un fin comercial. Bien, la cosa es que la clave de “El chico que no miraba a los ojos” es exactamente la misma que la de “Santa Marta”, y ya no sólo la clave…si a ello añadimos que “El chico que…” está ambientando en un seminario y “Santa Marta” lo está en una residencia de monjas… En fin, que en cierta manera el autor de la novela de “Hay alguien ahí” y yo tenemos telepatía. Justo antes de quedarme dormido, hice un esquema mental bastante acertado de lo que quiero que sea mi próxima novela. Me dieron ganas de levantarme para apuntarlo en una libreta, pero ya me había entrado el sueño de nuevo y no quería espabilarme otra vez, así que lo dejé para otro momento.

17.2.10

Como el maestro Yoda


Mi jefa quiere saber qué es lo que hago exactamente en la oficina cuando no estoy de viaje. Me da la impresión que quiere tener algo donde agarrarse a la hora de echarme. Bien, ayer durante mi jornada laboral estuve catando jelly beans. Me dieron una bolsita de muestra con seis jelly beans en una tienda en calle Fuencarral y estuve probándolas e identificándolas. La primera era de mandarina, la segunda de ciruela o de pasas, la tercera de limón o pomelo, la cuarta de coco, la quinta de grosella o de alguna de estas frutas del bosque y la sexta era una morada extraña que sabía a residuo industrial. En eso dediqué la mañana. En eso y en intentar evitar entrar en estados alterados de personalidad. Recibí un correo del chico de la agencia editorial. No, no hagáis la ola, porque me decía que su empresa no puede representarme pero que él confía en mi novela y que desea verla publicada, así que me dio el número de teléfono y el email de un importante editor para que lo llamara o le escribiera de su parte. Me puse manos a la obra y le envié el manuscrito de “R” a este director diciéndole que voy de parte del agente. Así mismo, también se la envié a otra agente editorial que se había interesado en la novela en Diciembre pero a la que no había respondido porque le había prometido exclusividad a la primera agencia, y yo lo que prometo lo cumplo.


Cuando llegué a casa me hice una paella, me dio por ahí, así que comí tardísimo pero a gusto. Quise echarme una siesta pero en su lugar me puse nervioso y llamé al editor al que le había enviado “R”. Es que a mí a pesado no me gana nadie. Me atendió su secretaria y me dijo que llamara por la mañana. Entonces me puse a recoger la casa, a ordenar dvds y a hacer una lista Excel de todas las películas que tengo. Cuando iba por 200, y acababa de comenzar, llegó MN y nos fuimos al Maxi Día a hacer la compra semanal. Intenté comprar comida sana como carne de ternera, kiwis, plátanos y cositas así como de madre, aunque por supuesto cayeron chucherías de todo tipo porque con MN es imposible no comprar chucherías. Con él tengo que tener doble fuerza de voluntad si no quiero engordar. Más de una vez he pensado que lo ideal sería tener dos armarios, uno con su comida y otro con la mía, pero al final nunca lo llevo a cabo porque tampoco es plan.


Estuve jugando a “Mass Effect” hasta que acabé un par de misiones secundarias y puse “Gran Hermano: El reencuentro”. No está siendo el GRAN evento del año, como yo siempre había soñado, pero más o menos cumple lo que promete. Pensaba hacer la cena, pero MN pidió un arroz Carioca a la Pizzeria Carioca y yo ante eso no sé decir que no. No vino el pizzero tío bueno, sino un señor mayor muy simpático y amable. El arroz me sentó fatal al estómago, en mucho tiempo no quiero probar nada que lleve salsa Carioca. Es una pena porque está buenísima pero pasa lo que pasa, que al final acabo aborreciendo las cosas buenísimas por saturación. Lo mismo me pasó con los Doritos en el año 2001 y estuve sin comerlos hasta el 2006, pero en aquella ocasión fue muy heavy, vomité Doritos por la nariz LITERALMENTE, y lo pasé fatal.


En cuanto he llegado a la oficina esta mañana he llamado a la editorial que me ha recomendado el agente, y en cuanto he dicho que llamo de su parte, me han pasado directamente con el director. Yo he sacado toda mi asertividad y he estado majísimo. Ya ha recibido la novela (¡bien!) y sólo me ha dicho que tenga paciencia, que tardará en responderme. “Paciencia tendré” le he respondido yo. Y es que cuando estoy nervioso, hablo como el maestro Yoda. Luego he recibido un correo del agente preguntándome qué tal ha ido todo. Conteniendo la respiración estoy, no vaya a ser que de hacer mucho ruido, la cosa salga mal.

16.2.10

Parte de tu mundo


Tuve un ataque de pánico en el trabajo. No me suelen dar a menudo, pero cuando me dan no puedo evitar salir corriendo y no parar. Algo parecido a lo que le pasó a Forrest Gump cuando salió corriendo y batió un record o no sé qué, no recuerdo, vi la película hace quince años y nunca más la he querido volver a ver porque me pareció una tontería. La cosa es que me “propusieron” externalizarme, que significa buscarme otra empresa, como el que busca trabajo en infojobs, llamarlos y proponerles que me den personas para trabajar en mi departamento a cambio de irme yo allí a supervisarlos. Es decir, un marrón y una movida demasiado grande para mi actual estado de ánimo. Fui a hablar con mi antigua jefa, siempre me he llevado genial con ella aunque me da la impresión de que en el fondo piensa que soy un chiflado. Es que no sé por qué, siempre que hablo con ella acabo superalterado y en plan vivo sin vivir en mí, pero bueno, siempre se ha portado bien conmigo. Le conté lo que me pasaba y le pedí volver a mi antiguo departamento. Me dijo que la cosa estaba difícil, pero bueno, eso ya lo sabía yo aunque por probar no perdía nada. Al menos me desahogué con ella y se me pasó un poco el pánico y la ansiedad. Luego lloré un rato encerrado en el baño.

Cuando llegué a casa me hice unos tortellini con una nueva receta que me inventé sobre la marcha. Mezclé una lata de paté de atún con tomate, gambas y vino y cocí los tortellini en la mezcla, no en agua. Luego los aparté sin colarlos, y estaban buenos no, buenísimos. Aparte de comer y de ver porno no me apetecía nada más en el mundo, ni jugar a la consola (que ya es grave) así que me quedé dormido hasta que llegó MN del trabajo. Me desperté sudando mucho y con los ojos muy rojos, me encontraba fatal, pero poco a poco se me fue pasando y me animé jugando a “SAMBA DE AMIGO” mientras MN trasteaba el Ubuntu. El “SAMBA DE AMIGO” tiene un control horroroso, falla muchísimo (la wii no era lo que prometía al principio), pero al menos es muy divertido. Tocando las maracas se me pasaron las penas. Puse “El coleccionista”, que es una película que vi varias veces de pequeño porque la echaban a menudo cuando sólo existía la primera cadena. MN me dijo que por eso yo tenía una mente enfermiza y me sentó fatal, pero decidí pasar del tema y no pelear porque bastantes irritaciones había tenido ya por el momento. “El coleccionista” es una película muy buena, sobre un hombre que secuestra a una mujer, no para violarla ni para pedir rescate, sino porque él es un inadaptado social, un acomplejado, y ella pertenece a un “mundo estupendo” al que él por una parte quiere pertenecer y por el que, por otra parte, siente un tremendo odio. Al poseerla a ella, de cierta manera posee un trozo de ese mundo. Así mismo colecciona mariposas, así es capaz de parar el tiempo ante sus ojos y poseer la belleza de las mariposas sin que se marchiten o escapen. A MN, que estaba bastante reacio a verla, le gustó, entendió que no es una película de terror ni nada parecido. La escena donde en un momento Terence Stamp pone a parir a Salinger y a Picasso es sublime. Me acosté bastante tarde para lo que suelo ser yo, pero ya va siendo hora de disfrutar de cada hora del día sin sentirme atado al trabajo. Soñé con la gala de Eurovisión y eso es buena señal. Si hubiera soñado con externalizaciones, oficinas ajenas y jefas, no lo hubiera soportado.

15.2.10

Skaters


El viernes comí con Iván en el Burguer King de calle Segovia, que es en el que me tocó la Xbox y por eso les debo la vida. Yo no tenía mucha hambre porque andaba algo nervioso pero a pesar de ello nos pedimos un menú, cada uno, de la nueva edición limitada de pollo con parmesano. Está deliciosa. Después nos fuimos a mi casa a frikear y a jugar a la consola. Iván leyó el primer capítulo de “R” y se quedó muerto. Es una novela que está envuelta en un magnetismo extraño, no sé cómo lo he hecho, cuando escribo cosas muy buenas no soy consciente de ello, es como si se me metiera un espíritu dentro y se pusiera a escribir y a escribir y a escribir. Estuvimos jugando a “Street Fighter”, a “Left 4 Dead 2” y cuando llegó MN pusimos la Wii y echamos unas carreras a “Super Mario Kart”. Soy el peor conductor del mundo y además estuvimos bebiendo vino, haciendo caso omiso a lo de “Si bebes no conduzcas”, y mi parecía que mi kart no iba conducido por Mario sino por Farruquito. Cuando Iván se fue, hice una cena especial-riquísima en plan carne de ternera con salsa de manzanas y puerros (que es una de mis recetas estrella desde hace diez años) y nos pusimos a ver “El resplandor” Me pareció mucho más buena que en otras ocasiones, la última vez que la vi tendría diecisiete o dieciocho años. Descubrir una nueva lectura, ya sea de una película o de un libro, con el paso de los años, es algo que me apasiona. Me pregunto cuántas lecturas podrá tener “El resplandor”. Cuando la vea con cuarenta y cinco años os contaré.

A la mañana siguiente fui con Alfonso al Daily Price y me compré algunas películas (“King Kong” de Peter Jackson, “El coleccionista” de William Wyler , “Círculo de terror” de David De Coteau, “Ken Park” de Larry Clark y un dvd con cuatro o cinco episodios de la versión animada que hizo Hayao Miyazaki de “Sherlock Holmes”) y el “SAMBA DE AMIGO” para Wii, con cuatro maracas (imprescindible en la inminente fiesta “Britney Rumbo a Río”). Fui a casa de Alfonso para dejar todas las compras (la caja del “SAMBA DE AMIGO” es muy poco práctica para pasear con ella por Madrid durante todo el día) y caminamos hacia Gran Vía, donde habíamos quedado con MN para comer. Fuimos al Fridays y puedo decir que fue la comida más deliciosa que jamás he probado en este restaurante. Yo no sé cómo lo hacen pero se superan. Todos comimos estupendamente, no dejamos nada en el plato y pedimos incluso postre. ¿Alguien ha dicho dieta? Después de comer, a punto de reventar, MN se fue a casa y Alfonso y yo nos dimos un paseo, fui a recoger mis compras a su piso y pasamos la tarde charlando y muertos de la risa. Creo que al final va a ser que sí que existe la risoterapia, pero a mí no me hace reír Tricicle, a mí me hacen reír mis amigos. Cuando regresé al calor del hogar, probé el “SAMBA DE AMIGO” y vimos “Kika”, que me apetecía desde hacía días, bajo la manta. “Kika” una de las películas peor consideradas de Pedro Almodóvar, pero a mí me gusta muchísimo. En ella salen Andrea Caracortada, Polvazo, Juana, y la propia Kika, claro está. Deberían haber hecho una serie y no una película. Siempre que la veo le recuerdo a MN que la gente se quejó muchísimo en su momento porque decían que la escena en la que Polvazo (¿O es Paul Bazo?) viola a Kika frivolizaba el tema de las violaciones. La gente tiene sentido del humor CERO. A este paso, acabamos haciendo películas con escenarios negros y señales de tiza en el suelo, para no herir la sensibilidad de nadie. Ah no, que eso ya lo ha hecho Lars Von Trier en “Dogville”.

El domingo, por supuesto, fuimos al Brunch. En esta ocasión Dani no vino pero sí que vino Iván. A Iván tampoco le gustó el chico del brunch y dijo que era un “Keanu Reeves venido a menos”. Nos regaló dos trozos de tarta de fresa que a pesar de que ya no me cabía nada, engullí con placer infinito. Tras el Brunch, dimos nuestro paseo dominical hasta Fnac. MN me regaló el dvd de “El secreto de la pirámide”, la del joven Sherlock Holmes. Es la típica película que algún día le pondré a mis sobrinos cuando ya tengan edad para divertirse con películas de aventuras y sectas satánicas.


Una vez en la casa, MN hizo el tradicional té Earl Grey de los domingos por la tarde y nos lo bebimos mientras él trasteaba el Ubuntu, que es un sistema operativo así como muy underground que él usa ahora, y yo jugaba a “Mass Effect”. Cuando comencé a marearme de tanta odisea espacial, me eché en la cama a ver el capítulo semanal de “Hay alguien ahí”. Le queda poco a la serie, no estoy seguro de cuánto, pero todas las tramas comienzan a cerrarse poco a poco. Eso sí, Marina Salas cada vez pinta menos y me da pena, porque como siempre digo, es la mejor actriz de next-generation. Espero que su personaje recobre protagonismo y acabe formando parte del (espero) apoteósico final.


Regresé al salón y puse “Ken Park”. Larry Clark es uno de mis directores favoritos, y esta película es un manifiesto de su cine, un batiburrillo de historias protagonizadas por adolescentes que viven de lleno, sin ellos quizás ser conscientes, en una permanente angustia existencial, tan sólo calmada por el sexo, las drogas y el skate. El entorno (sus padres, vecindarios, educación…) tampoco ayuda mucho. Y Larry Clark no se mete en juzgar ni en mostrarnos buenos ni malos, parece que simplemente planta la cámara en la vida de estos chicos y punto. Estuve TODA la película con el corazón en un puño, se me hizo cortísima y contuve la respiración en tantas ocasiones que ya ni recuerdo. Yo cuando una película me hace llorar de tristeza, llorar de la risa o me provoca el dejar de respirar, la tengo que calificar de Excelente. “Ken Park” es excelente. No creo que las vidas de la mayoría de la gente difiera mucho de las vidas de estos skaters. Claro, cada uno suple su angustia existencial como puede, o como sabe. Me pregunto si la solución no sería rebelarse y matar al bicho interior que nos hace sentirnos continuamente insatisfechos. Algo así es lo que intentan hacer los Hare Krishnas, aunque no me apetece nada acabar convertido en uno de ellos. Tiene que haber otras salidas.

 
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